En la jornada de ayer, las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York experimentaron una caída significativa, lo que indica que Wall Street pierde impulso tras haber logrado una recuperación reciente.
El índice S&P 500 disminuyó un 0,4%, marcando su primer descenso en siete días. Por su parte, el promedio industrial Dow Jones retrocedió un 0,3%, mientras que el índice compuesto Nasdaq también sufrió una pérdida del 0,4%.
A pesar de la caída en los precios de las acciones, los rendimientos de los bonos del Tesoro y el valor del dólar estadounidense se mantuvieron relativamente estables, después de un ligero sobresalto el lunes, cuando Moody’s Ratings anunció que el gobierno de Estados Unidos ya no merece una calificación crediticia de primer nivel debido a preocupaciones sobre su elevada deuda.
Entre las empresas más afectadas se encuentran aquellas del sector de viajes, donde persisten las dudas sobre el gasto de los hogares estadounidenses en vacaciones. Por ejemplo, Airbnb vio una caída del 3,3%, Norwegian Cruise Line bajó un 3,9%, y United Airlines perdió un 2,9%. A pesar de reportar resultados más sólidos de lo esperado, Viking Holdings también sufrió una caída del 5%.
En contraste, Home Depot reportó una ganancia que quedó ligeramente por debajo de las expectativas de los analistas, aunque sus ingresos superaron las previsiones. La compañía reafirmó sus proyecciones de crecimiento de ganancias y ventas para el año. Sin embargo, otras empresas han expresado que los aranceles y la incertidumbre económica dificultan la previsión de resultados futuros.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado aranceles a varios socios comerciales, aunque ha retrasado o revertido muchos de ellos. Los inversores mantienen la esperanza de que Trump eventualmente reduzca estos aranceles tras alcanzar acuerdos comerciales, aunque no hay certeza de que esto ocurra.
En el lado positivo de Wall Street, D-Wave Quantum experimentó un notable aumento del 25,9% tras lanzar su último sistema de computación cuántica, que promete resolver problemas complejos que están más allá del alcance de las computadoras tradicionales. Además, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió de 4,46% a 4,47%.