miércoles 07 octubre 2026

 

plan de Javier Milei

El portal El Político, un medio estadounidense con considerable influencia en la comunidad hispanohablante, publicó un análisis crítico sobre el rumbo económico de la Argentina. El texto pone en cuestión el plan de Javier Milei y advierte que, si bien el programa logró frenar una dinámica inflacionaria que amenazaba con escalar a niveles críticos, todavía no se puede hablar de una estabilización completa ni sostenible. La distinción entre haber desacelerado la inflación y haber consolidado un proceso de estabilización estructural es, según los analistas consultados, la clave del debate.

El punto de partida: desequilibrios heredados y un costo inicial elevado

El programa económico lanzado en diciembre de 2023 encontró una herencia de severos desequilibrios en los frentes fiscal, monetario, cambiario y tarifario. La corrección de precios relativos era, en ese contexto, una necesidad insoslayable. No obstante, la discusión técnica se centra en si la arquitectura del plan de Javier Milei pudo haber estructurado esa recomposición nominal bajo un esquema de coordinación más integral, capaz de amortiguar el traslado directo al Índice de Precios al Consumidor.

Si se toma como punto de referencia el criterio metodológico más favorable para la comparación, comenzando el cómputo en enero, primer mes íntegramente gestionado por la actual administración, los precios minoristas acumularon un alza del 247,4% durante el período inicial. Esta cifra supera los registros del mismo tramo bajo las gestiones de Alberto Fernández, que registró un 221,4%, y de Mauricio Macri, con un 118%. El dato revela que el tránsito hacia la primera fase de reacomodamiento implicó un costo inflacionario inicial notablemente superior al de sus antecesores inmediatos.

Las advertencias del ámbito internacional

Este ritmo no pasó desapercibido para el análisis internacional. Ya en enero de 2024, Alejandro Werner, exdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, advirtió que la combinación de salto cambiario y ajuste tarifario generó un acelerado impacto inicial en los precios. Werner subrayó la necesidad de un programa de estabilización integral que articulara de manera explícita el tipo de cambio, las tarifas públicas y los salarios, y alertó sobre el riesgo de que el ajuste recayera de manera excesiva en la licuación inflacionaria del gasto real, con un impacto directo sobre el nivel de actividad.

La desinflacion se estanco: el segundo dilema estructural

Superado el shock inicial, surgió un segundo problema de fondo: el ritmo de convergencia inflacionaria. Si bien la Argentina logró alejarse de proyecciones que amenazaban con superar el 200% anual, el proceso de desinflación mostró signos claros de estancamiento. El propio FMI observó recientemente que este proceso entró en una fase de meseta, en un contexto marcado por la caída de la actividad, el rezago en sectores intensivos en mano de obra como la manufactura y la construcción, y condiciones crediticias que se mantienen restrictivas.

Publicaciones internacionales como el diario El País, de España, remarcaron que una tasa de inflación interanual del 33,5% se ubica a una distancia sustancial de los rangos medios de la region, que oscilan entre el 1,5% y el 5%. Ademas, la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año ya duplicó la proyectada originalmente en el Presupuesto Nacional.

La comparacion global: Argentina en el extremo del mapa

Las proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ubican a la Argentina con una estimación cercana al 30,8% de inflación anual, posicionandola en el extremo superior del mapa global. El país comparte ese escalafón casi en exclusividad con economías fuertemente distorsionadas como Turquía, mientras las principales economías emergentes y desarrolladas operan con pautas anuales de un solo dígito.

Para hacer converger la dinámica de precios a estandares regionales del 5% anual, la tasa mensual debería consolidarse en torno al 0,4%. Para aspirar a un 3%, la velocidad tendría que desacelerarse hasta el 0,25% mensual. Por el momento, la macroeconomía no exhibe anclas claras ni catalizadores que anticipen esa velocidad de convergencia en el corto plazo.

El impacto sobre la actividad economica: sectores en retroceso

Mas alla del debate inflacionario, el análisis del medio estadounidense pone de relieve el deterioro concreto en la actividad económica doméstica. Según datos del INDEC, en julio el Estimador Mensual de Actividad Económica registró un retroceso del 1,4% interanual y una contracción del 2,9% desestacionalizado respecto del mes anterior. La industria manufacturera profundizó su caída en torno al 5% interanual, mientras que las ventas reales en supermercados y autoservicios mayoristas continúan en terreno negativo en la medición acumulada del año.

Si bien sectores de fuerte sesgo exportador o intensivos en capital, como la energía, la minería y el complejo agroindustrial, muestran dinamicas positivas, la industria, el comercio minorista, la construcción y los servicios domésticos son los que explican la mayor parte del empleo privado formal. Es precisamente en esos segmentos donde el deterioro resulta mas pronunciado.

Un debate tecnico que excede lo ideologico

La discusión que instala el medio norteamericano no apunta a descalificar la necesidad del ajuste ni a ignorar los logros parciales del plan de Javier Milei en materia de reducción del déficit fiscal y desaceleración de la inflación desde sus picos mas altos. El argumento central es de orden técnico: existe una diferencia analítica fundamental entre haber frenado la aceleración nominal y haber completado una estabilización sostenible. Mientras persista una inflación anual cercana al 30%, con sectores clave de la economía real en contracción y sin anclas claras que garanticen la convergencia hacia niveles regionales, el proceso de estabilización seguirá siendo, en palabras de los analistas internacionales, incompleto.

El debate sobre si el plan de Javier Milei puede completar esa segunda etapa de consolidación, sin profundizar el costo sobre el empleo y el consumo interno, sera el eje central del análisis económico en los proximos trimestres. Las señales que emita la política cambiaria, tarifaria y salarial en ese período definiran si Argentina logra dar ese salto cualitativo o si el estancamiento inflacionario se consolida como un nuevo piso estructural.

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