Según un informe de Bloomberg, Argentina está en busca de cerrar sus primeras ventas significativas de trigo a China desde la década de 1990. Esta iniciativa fue anunciada por Gustavo Idigoras, presidente de CIARA-CEC, quien mencionó que “China está haciendo propuestas para comprar trigo argentino” tras haber autorizado los envíos desde el país a principios de este año. Además, se habilitó la compra de maíz argentino, aunque aún no se han concretado embarques.
Primeros pasos hacia el mercado chino
El visto bueno para el trigo argentino se otorgó en enero, cuando las autoridades aduaneras chinas incluyeron a empresas argentinas en su lista de proveedores aprobados para exportar este cereal al gigante asiático. Este interés por el trigo argentino se presenta en un contexto donde Argentina, uno de los principales proveedores de trigo en el hemisferio sur, se prepara para una cosecha prometedora.
La Bolsa de Comercio de Rosario estima que la cosecha alcanzará aproximadamente 18.8 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 4.3 millones de toneladas en comparación con el año anterior, que se vio afectado por condiciones climáticas adversas. Este aumento se debe a la expansión del área sembrada, que pasó de 5.5 a 6.7 millones de hectáreas, y a un incremento en los rendimientos promedio esperados.
A pesar de las dificultades climáticas, se espera que Argentina logre la cuarta mejor cosecha de los últimos 15 años. Sin embargo, los precios internacionales del trigo han caído drásticamente, lo que afecta los márgenes de ganancia de los productores. Además, las amenazas de aranceles adicionales por parte del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, han generado expectativas entre los proveedores sudamericanos de granos.
Desafíos en el mercado chino
La situación en China presenta desafíos, ya que el país ha incrementado su producción de trigo, lo que podría disminuir su consumo. Las cotizaciones del trigo en el mercado chino han caído a su nivel más bajo en tres años, lo que ha llevado al gobierno chino a establecer precios mínimos para proteger la rentabilidad de sus agricultores.
China sigue siendo el mayor importador mundial de trigo, pero este año no se anticipan compras récord. La economía china enfrenta dificultades, y aunque ha habido inyecciones de capital por parte del gobierno, los efectos de la pandemia y las restricciones severas han impactado negativamente en su actividad económica.
Australia y Canadá son los principales competidores de Argentina en el mercado chino, controlando cerca del 70% de las importaciones de trigo. A pesar de la gran producción de cereales en China, que se estima en 700 millones de toneladas, el equilibrio entre oferta y demanda sigue siendo delicado. La situación actual no es propicia para esperar grandes negocios, pero sí para comenzar a posicionarse en un mercado que podría ser clave para el futuro del trigo argentino.
Enlace a la noticia 👉 Argentina va por sus primeros envíos de trigo a China en décadas


