Un nuevo enfoque para la logística en la región

La reconfiguración de los flujos logísticos en Medio Oriente está en marcha. La Comisión Económica de la ONU para Europa (UNECE) ha lanzado un observatorio digital diseñado para mejorar la planificación del transporte terrestre, en un contexto donde los corredores por carretera han absorbido gran parte del tráfico desplazado debido al bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Este nuevo sistema busca ofrecer visibilidad sobre rutas, tiempos de tránsito y condiciones aduaneras en una red que conecta países del Golfo con destinos alternativos en el mar Rojo y el este de la región. La iniciativa responde a un incremento sostenido en el transporte por camión en los últimos meses, lo que ha llevado a una rápida reorganización de las cadenas de suministro regionales.
Redirección de flujos y presión sobre la capacidad
La caída de más del 90% en el tráfico marítimo habitual por Ormuz ha provocado un traslado masivo de contenedores hacia rutas terrestres. Desde países como Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, los envíos se están redirigiendo hacia puertos saudíes como Yeda, donde el flujo ha crecido un 140% desde febrero.
Este puerto ha pasado de manejar cerca de 50.000 contenedores semanales a gestionar aproximadamente 120.000 unidades, con tiempos de tránsito por carretera que rondan los cuatro días desde el Golfo. Este cambio no solo redefine los nodos logísticos, sino que también plantea nuevas exigencias sobre la infraestructura vial, la disponibilidad de equipos y la coordinación transfronteriza.
No obstante, la capacidad no está a la altura de la demanda. Según la International Road Transport Union, el volumen requerido en estas rutas terrestres es hasta cinco veces superior a la capacidad disponible, lo que revela limitaciones estructurales en conductores, flota y gestión aduanera.
Costos en alza y cuellos de botella operativos
La presión sobre los corredores terrestres se traduce directamente en un aumento de costos. Actualmente, transportar un contenedor entre Emiratos y Yeda supera los 4.000 euros, en comparación con menos de 1.000 euros antes del conflicto. Esta combinación de demanda concentrada, restricciones operativas y escasez de recursos humanos está generando un nuevo esquema de precios en la logística regional.
En este contexto, el observatorio de UNECE busca mitigar fricciones operativas mediante información en tiempo real sobre pasos fronterizos, requisitos documentales y tiempos de espera. La lógica detrás de esto es similar a las herramientas implementadas durante la pandemia, donde la visibilidad sobre las rutas ayudó a minimizar interrupciones en el comercio.
Estandarización y facilitación del comercio
Un eje central de esta estrategia es promover el uso del sistema TIR, un mecanismo internacional que permite el tránsito de mercancías en contenedores precintados con menor intervención en frontera. Este sistema puede reducir los tiempos de cruce hasta un 92% y los costos hasta un 50%, según datos de la ONU.
La adopción más amplia de este tipo de instrumentos se presenta como una respuesta clave ante la fragmentación operativa actual. Además, se está ampliando el alcance geográfico de los corredores terrestres, incluyendo rutas que atraviesan países como Siria, Jordania o Turquía, así como conexiones hacia puertos en Omán.
Impacto sobre las cadenas globales
El cambio en la matriz logística no se limita al transporte. Entre las principales cargas que circulan por estos corredores se encuentran alimentos, materiales de construcción y fertilizantes, lo que tiene efectos directos en otros mercados. Por ejemplo, la urea, un producto clave de la región, ya ha visto un aumento del 20% en su precio, impactando la producción agrícola en economías como Estados Unidos y Brasil.
La magnitud del desvío logístico también es significativa en términos estructurales. Antes del conflicto, por Ormuz transitaba cerca del 3% del tráfico global de contenedores, lo que equivale a medio millón de unidades semanales, además de una parte crucial del comercio energético.
Frente a este panorama, algunos países de la región han comenzado a movilizar recursos de gran envergadura. Arabia Saudita, por ejemplo, planea poner en operación hasta 500.000 camiones para mantener los flujos terrestres, lo que demuestra el nivel de ajuste que está experimentando la red logística.
En conjunto, la implementación del observatorio y la expansión de los corredores por carretera reflejan una transición operativa en tiempo real. La logística terrestre deja de ser una alternativa complementaria para convertirse en un eje central de las cadenas de suministro regionales, en un contexto donde la capacidad de adaptación es crucial para la continuidad del comercio.
Keyword: transporte de cargas en Medio Oriente
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