jueves 18 junio 2026

Estados Unidos es el usuario número uno del Canal de Panamá, con más del 70% de todo el tráfico desde y hacia los puertos estadounidenses

Trump criticó al expresidente Jimmy

La tensión entre Panamá y EE. UU. en logística internacional se ha manifestado de manera clara cuando el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su descontento con las tarifas que considera “exorbitantes” y el manejo del Canal de Panamá. Trump amenazó con exigir la “devolución” del canal si no se respetan los principios “morales y legales”.

Trump declaró: “Las tarifas que cobra Panamá son ridículas, especialmente considerando la extraordinaria generosidad que ha sido otorgada a Panamá por Estados Unidos. Esta completa ‘estafa’ a nuestro país cesará de inmediato”, enfatizó.

Además, Trump no dudó en criticar al expresidente Jimmy Carter, quien fue fundamental en la transferencia del control del Canal de Panamá a Panamá. “Si no se respetan los principios, tanto morales como legales, de este magnánimo gesto de donación, exigiremos que se nos devuelva el Canal de Panamá, en su totalidad y sin cuestionamientos”, agregó.

Soberanía y competencia internacional

El presidente panameño, José Raúl Mulino, respondió a las amenazas de Trump afirmando que el canal interoceánico “es panameño y lo seguirá siendo”. En un mensaje dirigido a sus compatriotas, Mulino subrayó que “cada metro cuadrado del Canal de Panamá y sus zonas adyacentes es de Panamá y lo seguirá siendo. La soberanía e independencia de nuestro país no son negociables”.

El canal, que conecta el Atlántico y el Pacífico y por el que transita cerca del 3% del comercio mundial, es considerado parte de la “historia de lucha y una conquista irreversible” de Panamá, según el mandatario.

En cuanto a las críticas de Trump, Mulino defendió que “las tarifas no son un capricho”, explicando que se establecen de manera pública y en audiencias abiertas, teniendo en cuenta las condiciones del mercado, la competencia internacional, los costos operativos y las necesidades de mantenimiento y modernización del canal.

Mulino también enfatizó que “el canal no tiene control directo o indirecto ni de China, ni de la Comunidad Europea ni de Estados Unidos o de cualquier otra potencia”. Rechazó enérgicamente cualquier afirmación que tergiverse esta realidad, asegurando que el canal permanecerá bajo control panameño como un “patrimonio inalienable de nuestra nación”, garantizando su uso para el tránsito pacífico e ininterrumpido de naves de todas las naciones, tal como lo establece la Constitución y el Tratado de Neutralidad.

Un paso clave para el comercio

El canal de Panamá fue construido por Estados Unidos, que lo inauguró en 1914 y lo administró hasta su traspaso al Estado panameño el 31 de diciembre de 1999, según los Tratados Torrijos-Carter firmados en 1977.

Recientemente, el canal enfrentó una grave sequía que obligó a restringir el paso de buques durante meses, sin embargo, el canal aportó al fisco 2.470,7 millones de dólares correspondientes al año fiscal 2024.

Los portacontenedores representaron el 62,7% del tránsito de buques clase Neopanamax durante el año fiscal 2024, mientras que en las esclusas Panamax, los graneleros constituyeron casi el 15% del tránsito total.

Para mitigar el impacto de la sequía, la Administración del Canal implementó estrategias como la optimización del uso del agua y ajustes en el sistema de reservas.

“Somos un país abierto al diálogo, hoy y siempre, a las inversiones y a las buenas relaciones, pero con la clara consigna de que la patria está en primer lugar. Eso para este presidente panameño no es negociable”, concluyó José Raúl Mulino.

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