En un contexto donde el costo logístico se ha vuelto un factor crítico para el agro, la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) ha lanzado una nueva tarifa orientativa para el transporte de granos, que entró en vigencia en marzo de 2026.
Esta iniciativa tiene como objetivo proporcionar previsibilidad y organizar un mercado que ha estado marcado por una alta volatilidad y asimetrías en las negociaciones.
Una matriz construida sobre datos reales
La estructura tarifaria fue desarrollada por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC, en colaboración con cámaras de diversas regiones del país, incluyendo Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, NEA y NOA. Este proceso fue auditado y validado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, lo que refuerza su consistencia metodológica.
El modelo se basa en una ingeniería de costos que combina información de mercado con herramientas técnicas. En total, contempla 50 estructuras diferentes según el tipo de operación y la distancia, desde recorridos cortos hasta trayectos de 1.500 kilómetros, expresados en valores por tonelada transportada.
Un aspecto central es la diferenciación entre costos fijos (como salarios, seguros y patentes) y costos variables, donde el combustible y los neumáticos tienen un peso significativo.
“Si la estructura de costos no refleja la realidad, el resultado tampoco será representativo. Por eso se realizó una revisión integral del modelo, donde el combustible se convierte en el componente más sensible dentro de los costos variables y el que explica gran parte de la presión sobre la tarifa”, comentó Melina Berger, quien participó en el diseño junto a Emilio Felcman.
Estacionalidad y dinámica operativa
La metodología también incorpora un factor clave en el transporte de granos: la estacionalidad. En la zona núcleo, la actividad se concentra en los meses posteriores a la cosecha, con picos de alta demanda durante cuatro meses y períodos más prolongados de menor movimiento.
En contraste, los viajes de larga distancia presentan un comportamiento más uniforme a lo largo del año, influenciados por la logística de almacenamiento, como el uso creciente de silo bolsa, y por la distancia a los puertos, que permite distribuir los envíos en el tiempo.
Este enfoque permite reflejar con mayor precisión las condiciones reales de operación, evitando distorsiones en la formación de tarifas y facilitando la planificación logística en toda la cadena agroindustrial.
Brecha entre referencia y mercado
Uno de los puntos más críticos que señala FADEEAC es la discrepancia entre los valores de referencia y los que realmente se pagan en el mercado.
“Hoy los transportistas están en una posición muy débil para negociar. En muchos casos, los valores que se terminan pagando están muy por debajo de la referencia: los dadores de carga terminan convalidando tarifas que rondan el 70% en función de la demanda”, advirtió Sanz.
A esto se suma un problema estructural: la informalidad. Según el sector, el transporte de granos presenta menores niveles de control en comparación con otras actividades, lo que genera distorsiones competitivas.
“Es muy difícil dimensionar cuánto del transporte opera en la informalidad, pero está claro que el de los granos es uno de los segmentos con menores controles. Eso genera una distorsión muy fuerte y termina afectando a quienes trabajan dentro del sistema”, agregó el presidente de FADEEAC.
Valores de referencia y variables críticas
La nueva tabla tarifaria muestra la evolución de los valores según la distancia recorrida. Para trayectos cortos, un viaje de 100 km se ubica en torno a los $25.389 por tonelada, mientras que para 500 km supera los $77.700. En recorridos largos, como 1.500 km, la referencia alcanza aproximadamente los $148.417 por tonelada.
El esquema también incorpora la estadía, fijada en $223.180 por día, un componente relevante cuando se registran demoras en carga o descarga, impactando directamente en los costos operativos.
Más allá de los valores puntuales, desde el sector destacan que la herramienta busca aportar previsibilidad y servir como base para la negociación entre transportistas y dadores de carga, en un contexto marcado por la volatilidad económica y la dispersión de costos.
En definitiva, la nueva matriz no solo actualiza números: intenta ordenar un segmento clave del transporte argentino, donde la logística tiene un rol determinante en la competitividad del negocio agrícola.
Keyword: tarifa orientativa transporte de granos
Enlace a la noticia 👉 Infobae
