viernes 26 junio 2026

Un estudio del Instituto de Economía de la UADE revela que los precios de la ropa en Argentina son un 35% más altos que en otros países, lo que obliga a muchos consumidores a buscar alternativas en el extranjero.

En Argentina, el costo de la ropa se ha vuelto un tema de preocupación, ya que se estima que es un 35% más cara que en el exterior. Este fenómeno ha sido documentado en un estudio realizado por el Instituto de Economía (INECO) de la UADE, que destaca cómo la presión impositiva y las barreras a la importación afectan directamente los precios de los productos textiles.

Las principales razones detrás de estos altos precios incluyen un sistema impositivo elevado y restricciones significativas a la importación, lo que limita la variedad de opciones disponibles para los consumidores. Esto ha llevado a muchos argentinos a considerar compras en países vecinos, como Chile, donde los precios son más competitivos.

Factores que contribuyen a la alta costura

El estudio señala que, en promedio, con $100.000 se pueden adquirir diez remeras en Avellaneda, cinco en un local de barrio y solo una de una marca reconocida. Este contraste ilustra la disparidad en el acceso a la ropa de calidad y la presión económica que enfrentan los consumidores argentinos.

Los altos precios no solo afectan a los consumidores, sino que también impactan en la economía en general. La industria textil representa aproximadamente el 2.5% del Producto Bruto Interno (PBI) del país. Sin embargo, se proyecta que una reducción de los aranceles de importación y de los impuestos podría incrementar la demanda interna en un 18%, al tiempo que se prevé un aumento del 14% en las importaciones.

La informalidad en el sector textil

Otro aspecto relevante es que la ropa de marca puede costar hasta siete veces más que la de los vendedores informales. Según el informe, el 50% del precio de una remera en un negocio formal se destina a impuestos, mientras que el resto cubre costos de producción y márgenes de ganancia. Esta situación ha llevado a un alto nivel de informalidad en el sector, donde aproximadamente el 65% del empleo es no registrado.

Para que los precios de la ropa disminuyan, el estudio sugiere que es necesario reducir el proteccionismo y fomentar políticas que fortalezcan la industria nacional. Esto no solo podría mejorar la competitividad y la productividad, sino que también incentivaría la formalización de los trabajadores, lo que a su vez podría reducir la informalidad en el sector.

Conclusiones sobre la ropa más cara en Argentina

El análisis concluye que, para que el sector textil argentino sea más competitivo y accesible, es crucial implementar medidas que favorezcan tanto a los consumidores como a los productores. La apertura gradual de importaciones, acompañada de políticas que beneficien a la producción local, podría ser la clave para ofrecer precios más justos y una mayor variedad de productos a los consumidores argentinos.

En resumen, el fenómeno de la ropa más cara en Argentina es el resultado de una combinación de factores económicos que requieren atención y acción por parte de las autoridades para mejorar la situación actual.

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