jueves 26 febrero 2026

Un reciente análisis del Rosgan ha puesto de manifiesto la preocupante situación del ganado vacuno en Argentina, donde aproximadamente 7,5 millones de cabezas se encuentran en áreas clasificadas como bajo riesgo hídrico. Este informe destaca que la sequía está afectando zonas clave del rodeo nacional, lo que podría tener repercusiones significativas en la oferta de carne y en la retención de hacienda.

Impacto de la sequía en el ganado vacuno

En el último año, se han faenado 13,6 millones de cabezas y se han producido 3,15 millones de toneladas de carne, con un peso promedio de 231 kilos por res. Sin embargo, en comparación con el ciclo anterior, la faena ha disminuido un 2% y la producción un 1%. Esta reducción ha sido insuficiente para detener la caída del stock bovino, que se espera continúe descendiendo en los datos definitivos que se conocerán a finales de 2025.

Necesidad de retención y eficiencia en la producción

El informe sugiere que para lograr una recuperación sostenida del rodeo, es crucial reducir aún más la faena, lo que a su vez obligará a incrementar la producción de carne por animal. Este proceso comenzó a consolidarse el año pasado gracias a la implementación de recrías pastoriles combinadas con terminación a corral, favorecidas por condiciones climáticas más benignas. Sin embargo, tanto la producción de terneros como la eficiencia productiva dependen de factores climáticos, que son imposibles de controlar.

Situación crítica en el territorio nacional

Para evaluar el riesgo hídrico ganado vacuno, el Rosgan utilizó datos del Sistema de Información sobre Sequías para el Sur de Sudamérica, que clasifica las áreas afectadas según niveles de severidad. Actualmente, las zonas más críticas se concentran en la franja oeste del país, especialmente en La Pampa, San Luis, sur de Córdoba y sectores del oeste bonaerense, donde diciembre y enero fueron marcadamente secos y con altas temperaturas.

Proporción de ganado afectado

El análisis indica que alrededor del 9% del territorio nacional se encuentra bajo categorías de sequía severa a excepcional. Al considerar la distribución del stock ganadero, se estima que cerca del 15% del rodeo argentino, es decir, unas 7,5 millones de cabezas, están en zonas bajo riesgo hídrico. Aunque esta cifra es significativa, representa menos de un tercio del impacto registrado durante la sequía de 2022-2023, cuando más de 26 millones de animales estuvieron afectados.

Perspectivas climáticas y su impacto

Los modelos climáticos sugieren que el fenómeno de La Niña está en fase de debilitamiento y podría dar paso a condiciones neutrales hacia el otoño. En el corto plazo, las lluvias previstas podrían aliviar parte de las áreas comprometidas. Sin embargo, si estas lluvias no se concretan, podría acelerarse la salida de hacienda de algunos campos, aunque el Rosgan aclara que se trataría de un fenómeno localizado y transitorio, que no alteraría de manera sustancial la tendencia hacia una ganadería más eficiente y orientada al crecimiento.

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Keyword: riesgo hídrico ganado vacuno