Los primeros datos de los últimos dos meses indican una desaceleración del fuerte impulso de la actividad que se registró en julio pero ya no se discute el sendero de la reactivación

El rebote económico 2024 ha sido más sólido de lo que se esperaba, según el informe del INDEC sobre el tercer trimestre. Sin embargo, el crecimiento de la actividad económica ha mostrado signos de moderación desde octubre. Aunque la recuperación de la recesión es un hecho indiscutible, alcanzar los niveles máximos de actividad de mediados del año pasado tomará varios meses adicionales.
Los datos oficiales de actividad de agosto y septiembre ya mostraban una desaceleración en comparación con el fuerte desempeño de julio. Los economistas ahora proyectan que el último trimestre del año será más débil. La consultora Outlier, dirigida por Gabriel Camaño, ha señalado que la producción minera, el índice de producción industrial y el indicador sintético de la construcción han mostrado caídas intermensuales en octubre. Además, los despachos de cemento también han disminuido.
En noviembre, los primeros datos reflejan una desaceleración en los sectores que previamente estaban en expansión, y estancamiento o mayores caídas en aquellos que ya estaban en dificultades. A menos que diciembre presente sorpresas significativas, es probable que el último trimestre del año modere considerablemente el dinamismo en comparación con el tercero, lo que podría llevar a que los máximos de actividad se alcancen en algún momento de 2025.
A pesar de que los economistas han comenzado a ajustar a la baja sus proyecciones de caída del Producto Bruto Interno (PBI) para este año, el Ministro de Economía, Luis Caputo, ha indicado que el año cerrará con una baja de entre el 2% y el 3%, cifra que es menor a la previsión del 3,5% incluida en el presupuesto. Sin embargo, la consultora mantiene su pronóstico de un retroceso del 3% para 2024, acumulando así el terreno perdido del año anterior.
La caída del PBI durante el año pasado se estima en un -1,6%, sumándose al -3% proyectado para 2024. Esto significa que en 2025 habrá un considerable terreno por recuperar, lo que podría explicar por qué, a pesar de una baja tasa de inversión, se podría lograr un dinamismo relativamente alto.

El INDEC ha informado que el PBI tuvo un trimestre de crecimiento desestacionalizado después de tres trimestres consecutivos de retroceso. El último trimestre de 2023 mostró una contracción del 1,9%, el primero de 2024 del 2,1% y el segundo del 1,7%. Todos los componentes de la demanda han mostrado un incremento trimestral, destacando un aumento del 3,2% en las exportaciones y un 4,6% en el consumo privado.
“En términos desestacionalizados, el PBI se encuentra solo un 0,1% por debajo del nivel del cuarto trimestre de 2023. La subida trimestral fue mayor a la estimada previamente por el EMAE”, comentó Martín Vauthier, asesor del Ministerio de Economía y director del BICE.
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