Desarrollo del Proyecto Cobre Vicuña
La adjudicación abarca aproximadamente el 25% del nuevo campamento, que contempla la edificación de unas 45,000 metros cuadrados de instalaciones. El contrato ha sido otorgado a un consorcio que incluye a la empresa nacional RAFA S.A. y a la firma china Beijing Chengdong.
Características del Campamento
La modalidad de construcción combina técnicas de fabricación modular y ejecución local. Las obras civiles, el movimiento de suelos, las fundaciones y el montaje serán realizados por RAFA S.A., mientras que la fabricación de los módulos habitacionales estará a cargo de Beijing Chengdong. La gestión integral del contrato se llevará a cabo por PowerChina, una empresa con experiencia en proyectos de infraestructura en Argentina.
Desde Vicuña, se ha indicado que esta licitación representa un avance significativo, ya que se espera que pronto comiencen nuevos procesos licitatorios para las siguientes etapas del campamento. Además, se están desarrollando procesos para la construcción de tres campamentos adicionales destinados al personal del Corredor Norte.
Impacto y Controversias
Sin embargo, la adjudicación ha suscitado críticas en algunos sectores industriales. Se ha informado que la propuesta ganadora fue de aproximadamente 52 millones de dólares, en comparación con una oferta cercana a los 70 millones de dólares presentada por competidores con integración local. Empresarios del sector han expresado su preocupación por el impacto que esta decisión podría tener en la cadena de proveedores nacionales.
A pesar de estas críticas, Vicuña ha reafirmado su compromiso con la incorporación de contenido nacional en sus proyectos. Actualmente, más del 95% de los trabajadores de Vicuña son argentinos, y alrededor del 73% de los empleados directos provienen de la provincia de San Juan.
Proyecciones Futuras
La adjudicación del campamento se produce en un momento clave para el proyecto, ya que se ha publicado la Evaluación Económica Preliminar (PEA), que revela la magnitud del desarrollo conjunto de Josemaría y Filo del Sol. Este plan prevé una producción promedio de 395,000 toneladas de cobre al año durante los primeros 25 años de operación, junto con 711,000 onzas anuales de oro y 22.2 millones de onzas de plata.
El desarrollo incluirá una mina a cielo abierto, una planta concentradora y una serie de infraestructuras asociadas, como una planta desalinizadora y sistemas de transporte de concentrado. La inversión total proyectada oscila entre 15,000 y 18,000 millones de dólares, lo que posiciona al proyecto como uno de los más ambiciosos en América Latina.
Infraestructura Energética
La aceleración de las obras del campamento también está alineada con la construcción de la infraestructura eléctrica necesaria para abastecer la futura operación minera. Recientemente, se llevó a cabo una audiencia pública para analizar la ampliación del sistema de transporte eléctrico que permitirá alimentar una demanda inicial de 260 MW para el proyecto.
La inversión asociada a esta infraestructura energética podría alcanzar los 800 millones de dólares, y se espera que las obras se integren al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), facilitando futuras conexiones para otros proyectos mineros y de generación renovable.