jueves 20 agosto 2026

 

Producción industrial

La actividad manufacturera argentina atraviesa un momento de estancamiento que preocupa a economistas y empresarios por igual. Según el Índice de Producción Industrial (IPI) elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), la producción industrial acumuló una caída del 0,7% en el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. En junio, el nivel de actividad prácticamente no mostró variación frente a junio de 2025, con una leve baja interanual del 0,1%, pero registró un retroceso mensual desestacionalizado del 1,7% respecto de mayo, lo que borró de un golpe la mejora acumulada desde febrero.

Estos números confirman que el rebote que muchos analistas esperaban para la segunda mitad del año se está demorando. El segundo trimestre también fue negativo: la actividad retrocedió 1,5% frente al primero, encadenando así cuatro trimestres consecutivos de caída en la comparación interanual. La señal es clara: el proceso de recuperación ha perdido fuerza y los factores que lo impulsaban comienzan a agotarse.

Un panorama sectorial muy desigual

La industria automotriz, el mayor lastre

Dentro del mapa de la producción industrial, el sector automotor volvió a concentrar las peores noticias. La fabricación de vehículos registró una caída significativa en junio, acompañada de menores envíos mayoristas desde las terminales hacia las concesionarias, una reducción en los patentamientos y un descenso en las exportaciones del sector. Según FIEL, el leve repunte observado en las ventas mayoristas no respondería a una mejora genuina de la demanda, sino más bien a una recomposición de stocks dentro de la cadena comercial. En el acumulado semestral, la industria automotriz acumula un retroceso del 18,6%, el mayor de todos los sectores relevados. En paralelo, los vehículos electrificados continúan ganando participación dentro del mercado local, lo que agrega presión estructural sobre la producción tradicional de la rama.

Alimentos, petróleo y metales amortiguan la caída

En el extremo opuesto, la producción de alimentos y bebidas fue la gran protagonista positiva del mes. El sector alcanzó un record histórico para un mes de junio, impulsado principalmente por el fuerte aumento en la faena porcina y aviar, que compensó la caída en la producción vacuna, y por la mejora sostenida de la actividad lechera. En el acumulado del semestre, el sector creció un 2,7%.

La refinación de petróleo fue, sin embargo, el sector que encabezó el ranking de crecimiento con un avance del 9,4% en los primeros seis meses del año, seguida por las industrias metálicas básicas con un incremento del 5,5%. Ambas ramas fueron las que más contribuyeron a moderar la caída general de la producción industrial durante el semestre, según el análisis de FIEL.

Entre los sectores con mayores retrocesos acumulados en el semestre se destacan, además del automotriz, los minerales no metálicos con una baja del 3,6%, papel y celulosa con una caída del 2,3% y cigarrillos con un descenso del 5,2%.

La composición por tipo de bienes refleja debilidades estructurales

El análisis por tipo de bienes agrega una dimensión importante al diagnóstico. Los bienes de consumo no durable crecieron un 1,8% en el semestre, y los bienes de uso intermedio avanzaron un 1,1%. Sin embargo, los bienes de capital retrocedieron un 6,2% y los bienes de consumo durable acumularon una baja del 8,1%. Estos datos revelan que la inversión y las compras de largo plazo siguen sin despegar, lo que compromete la perspectiva de recuperación sostenida para los próximos trimestres.

Problemas energéticos que afectan la actividad

Interrupciones de gas y mayores costos para las empresas

Durante junio, parte del sector fabril también debio lidiar con dificultades en el abastecimiento energético. FIEL indicó que deficiencias en la infraestructura de transporte de gas provocaron interrupciones del suministro para algunas pequeñas y medianas empresas en distintas regiones del pais. A esto se suman los efectos de cambios regulatorios recientes que obligaron a grandes usuarios industriales a adquirir gas directamente a comercializadores, enfrentando costos mas elevados asociados al gas natural licuado (GNL). Si bien el impacto sobre el nivel agregado de produccion fue acotado, algunas empresas optaron por reducir o directamente interrumpir su actividad para evitar asumir esos costos adicionales.

Perspectivas para los proximos meses

Mas alla del dato puntual de junio, FIEL advierte que la dinamica reciente deja senales menos alentadoras para el segundo semestre. El indice de difusion elaborado por la entidad mostro que algo mas del 60% de las ramas industriales registro una reduccion de la produccion respecto del mismo periodo del ano anterior. Esto significa que el deterioro no se concentra en uno o dos sectores puntuales, sino que se extiende de forma amplia a traves del tejido fabril argentino.

El escenario que se configura es el de una produccion industrial que no logra consolidar una trayectoria de recuperacion sostenida. La caida mensual desestacionalizada de junio elimino las mejoras acumuladas en los meses previos y volvio a situar el nivel de actividad en una zona de incertidumbre. Con la inversion en bienes de capital debil, el sector automotriz en retroceso pronunciado y los problemas energeticos sumando presion sobre los costos, el camino hacia una recuperacion genuina y generalizada todavia parece largo.

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