La producción de petróleo y gas en cuencas hidrocarburíferas de Argentina sigue experimentando una transformación significativa, impulsada principalmente por el desarrollo de recursos no convencionales, especialmente en la región de Vaca Muerta. Este cambio se evidencia en el último informe de la consultora Economía y Energía, que presenta datos hasta febrero de 2026.
Crecimiento en la producción de petróleo
En el ámbito del petróleo, la producción total alcanzó los 881 mil barriles diarios (kbbl/d), lo que representa un incremento interanual del 15,6%, aunque se observó una ligera disminución mensual del 1%. Este aumento se atribuye en gran medida al avance del shale oil, que ya constituye el 67% de la producción total del país.
Desglose de la producción
El análisis por tipo de explotación muestra que la producción no convencional alcanzó los 591 kbbl/d, con un crecimiento interanual del 33,3%, mientras que la producción convencional cayó a 290 kbbl/d, con una disminución del 9% en comparación con el año anterior. Esto indica que el crecimiento del sector está impulsado casi exclusivamente por Vaca Muerta, mientras que las áreas de producción más antiguas continúan en declive.
Cuencas hidrocarburíferas: predominio de Neuquina
A nivel geográfico, la Cuenca Neuquina se destaca como la principal productora. En términos de petróleo no convencional, esta cuenca reportó una producción de 590,9 kbbl/d, lo que representa un crecimiento interanual del 33,3% y un notable aumento del 67,5% respecto a 2024. En contraste, la producción convencional en la misma cuenca fue de 84,4 kbbl/d, con caídas del 11,8% interanual.
Producción de gas natural
En cuanto al gas natural, la producción total fue de 140 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d), con un aumento mensual del 6,4%, pero una caída interanual del 3,3%. El informe señala que la dinámica del gas es más volátil, con descensos interanuales que se deben a factores estacionales y un menor rendimiento de algunas cuencas tradicionales.
El papel del shale gas
Al igual que en el petróleo, el gas no convencional es el principal sostén del sistema. La producción de shale gas alcanzó los 78 MMm3/d, con un crecimiento interanual del 5,4%, representando el 56% del total nacional. Por otro lado, la producción de gas convencional cayó a 49 MMm3/d, con una disminución del 10,3% interanual.
Desafíos y futuro del sector
El informe de Economía y Energía destaca que Argentina está en medio de una transición hacia el predominio de la producción no convencional. Este cambio se debe a una combinación de mayor productividad, inversiones en Vaca Muerta y mejoras tecnológicas. Sin embargo, también plantea desafíos, como la creciente dependencia de una única cuenca, la necesidad de infraestructura para transportar la producción y el continuo declive de las áreas maduras.
En conclusión, el futuro del sector hidrocarburífero argentino dependerá de la consolidación del desarrollo no convencional, la gestión de los declinos en la producción convencional y la ampliación de la capacidad de transporte y exportación. Todo indica que Vaca Muerta seguirá siendo el epicentro de esta transformación.