Inflación como aliada en el presupuesto 2026 Argentina
A pesar de los gastos adicionales aprobados por el Congreso, como las leyes de financiamiento universitario y de emergencia en discapacidad, la inflación podría ser la herramienta clave para manejar las cuentas. Según el economista Daniel Artana de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), el presupuesto se formuló con la expectativa de que el PIB nominal aumente un 20% respecto al año anterior.
Proyecciones y desafíos del presupuesto 2026
Artana señala que es poco probable que la inflación se mantenga dentro de los límites previstos, lo que podría compensar el crecimiento real, que se estimó optimistamente en un 5%. En su artículo en la revista «Indicadores de Coyuntura», menciona que un aumento en la nominalidad generará ingresos adicionales en pesos y permitirá licuar el gasto no ajustable por inflación, sin afectar las partidas aprobadas por el Congreso.
Esto sugiere que el objetivo de superávit primario podría ser alcanzable, aunque plantea un reto para el presupuesto de 2027, que dependerá de la ejecución real de 2026.
Resultados fiscales de 2025
El superávit primario de 2025 se había proyectado en un 1,6% del PBI, según las metas del FMI. Sin embargo, esta estimación se realizó hace más de seis meses. En octubre, Argentina logró un superávit de $10,4 billones, que representa aproximadamente el 1,3% del PBI, considerando un crecimiento del 4% en la economía del año pasado.
Históricamente, diciembre es un mes en el que el Sector Público Nacional (SPN) suele presentar déficit, y los datos de este año se conocerán el viernes. En 2025, los ingresos totales de la Administración Pública Nacional (APN) mostraron un incremento real del 7,2%, aunque al considerar un giro extraordinario de utilidades del BCRA, la variación real se tornó negativa en un 2,6%.
Perspectivas para el futuro
En diciembre, el gasto total devengado de la APN creció un 3,1% real, y excluyendo los pagos de intereses, el gasto primario mostró un aumento del 3,9%. Esto resultó en un déficit financiero de $4,68 billones, que se redujo a $4,25 billones al descontar los intereses. Se anticipa que el SPN también enfrentará un déficit, aunque de menor magnitud.