viernes 13 febrero 2026

Un informe económico proyecta que Argentina podría transformar su balanza comercial gracias al salto exportador del sector energético, impulsado por Vaca Muerta.

Argentina se encuentra ante una oportunidad histórica: dejar atrás su perfil de país importador de energía y transformarse en una potencia exportadora capaz de aportar hasta USD 30.000 millones en cinco años. Así lo indican proyecciones del sector y análisis fiscales que apuntan a una nueva etapa económica sostenida por el superávit fiscal y comercial, dos condiciones que el país necesitará por varios años —o incluso décadas— para estabilizar su macroeconomía.

El primer componente, el superávit fiscal primario, ya se alcanzó y deberá mantenerse. El segundo, una balanza comercial positiva y robusta, podría consolidarse a partir de 2025 y crecer con fuerza desde 2026 gracias al salto en las exportaciones energéticas impulsadas por Vaca Muerta. Si se concretan las estimaciones, el sector energía podría superar incluso al agro como principal generador de divisas.

Un octubre que anticipa el futuro energético

Un análisis de Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), aporta señales concretas de este cambio estructural. En octubre, la balanza comercial registró un resultado positivo de USD 708 millones, de los cuales el 89% provino del sector energético. A nivel anual, el rubro suma ya un aporte adicional de USD 1.745 millones respecto de 2024.

Según proyecciones privadas, la balanza comercial energética podría alcanzar un superávit de USD 20.000 millones, con un fuerte impulso ya desde el primer trimestre del próximo año. Esto dependerá también del comportamiento de las importaciones, aunque la tendencia actual es favorable.

Una nueva matriz económica basada en energía

El horizonte para Argentina es transformador: si se sostiene el crecimiento en exportaciones de gas y petróleo, el país podría no sólo equilibrar sus cuentas externas, sino también constituirse como un exportador energético clave en la región y el mundo.

Con una balanza fiscal ya acomodada y una balanza comercial que se encamina hacia superávits crecientes, la energía se posiciona como el motor capaz de desbloquear inversión, estabilizar la macroeconomía y generar miles de millones en divisas frescas.

Las próximas definiciones regulatorias, la infraestructura de transporte y la evolución del mercado global serán determinantes. Pero el escenario está planteado: Argentina tiene la oportunidad de cambiar su historia y convertirse en una potencia energética en menos de una década.

Enlace a la noticia 👉 MDZol

Keyword: potencia energética de Argentina