Argentina ha logrado un hito histórico al exportar gas natural a Brasil, utilizando la infraestructura de Bolivia como medio de transporte. Este acontecimiento tuvo lugar el pasado martes, cuando la filial de TotalEnergies realizó la primera entrega de gas proveniente de Vaca Muerta, en virtud de un acuerdo con la empresa brasileña Matrix Energía.

Este evento marca un avance crucial para fortalecer la integración entre Vaca Muerta, la principal reserva de gas de la región, y Brasil, el país con mayor demanda energética. La exportación se concretó tras la firma de un Memorándum de Entendimiento entre los gobiernos de Javier Milei y Lula Da Silva a finales de 2024, donde se definieron las rutas más efectivas para el transporte del gas argentino hacia Brasil.

Infraestructura clave para la exportación

La apertura del mercado brasileño se logró gracias a la reversión del flujo del Gasoducto Norte y la construcción del gasoducto Perito Moreno, que permite utilizar la infraestructura existente en el norte de Argentina y en Bolivia.

Oportunidades estratégicas para Argentina

TotalEnergies, el principal operador privado de gas natural en Argentina, tiene presencia también en Bolivia y Brasil. La compañía ha recibido la autorización de la Secretaría de Energía de Argentina para exportar gas desde la Cuenca Austral y Vaca Muerta hacia Brasil, mediante contratos interrumpibles con Matrix Energía. Este acuerdo de exportación representa una oportunidad estratégica para Argentina, especialmente en un contexto donde se busca generar divisas para afrontar vencimientos de deuda y equilibrar una balanza comercial deficitaria.

Beneficios para Brasil y proyecciones futuras

Para Brasil, este acuerdo es de gran relevancia, ya que le permitirá satisfacer su creciente demanda de energía industrial, ofreciendo un suministro de gas más económico y estable, lo cual es fundamental para su economía. El gobierno argentino anticipa un rápido crecimiento en este tipo de exportaciones, proyectando que las exportaciones de gas a Brasil alcancen los 2 millones de metros cúbicos diarios para 2025, con el potencial de llegar entre 10 y 15 millones en los años siguientes.

Además, Brasil, que hasta ahora dependía en gran medida del gas boliviano, está interesado en diversificar sus fuentes de suministro debido al agotamiento de sus reservas y la incertidumbre climática que afecta su capacidad de generación hidroeléctrica.