En el primer día del nuevo esquema de bandas cambiarias, el dólar oficial experimentó su mayor incremento diario en seis semanas. Esta modificación busca acumular reservas, un objetivo clave tanto para el mercado como para el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un contexto de creciente demanda.

El dólar oficial mayorista cerró la primera jornada del año a $1.475, con un aumento de $20. Por su parte, el dólar minorista en el Banco Nación finalizó a $1.495, incrementándose en $15. En el ámbito de los dólares financieros, el dólar MEP comenzó el año a $1.502,39, lo que representa un aumento del 1,5%, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) se cotizó a $1.541,46, con un incremento del 1,1%.

Expectativas en el mercado

El dólar blue se mantuvo en $1.530, y el dólar cripto a $1.537,67, según datos de Bitso. En el mercado de futuros, las operaciones iniciales comenzaron a la baja, pero se revirtieron a lo largo del día, cerrando en alza en todos los plazos. Para finales de enero, se prevé que el dólar mayorista alcance los $1.514,50, mientras que para junio se espera una cotización de $1.703.

Debutan las nuevas bandas cambiarias: desafíos por delante

Con el inicio de este nuevo esquema cambiario, los economistas han expresado dudas sobre si esto proporcionará alivio al tipo de cambio durante enero. Esto se debe no solo al aumento de la demanda observado desde mediados de diciembre, sino también a las inminentes compras del gobierno, que ha anunciado que acelerará la acumulación de reservas a partir de 2026.

Este aspecto ha sido crucial para que el riesgo país se mantenga por debajo de los 600 puntos, en el marco de un pago a bonistas que se realizará este mes, donde el equipo económico deberá desembolsar aproximadamente $4.300 millones el 9 de enero. Aunque el gobierno de Javier Milei ha asegurado que tiene los recursos para cumplir con este pago, aún no se ha aclarado bajo qué instrumentos se llevará a cabo.

Además, a partir del 1 de enero, se han liberado más de $20.000 millones del blanqueo de capitales de 2024, y durante el año se abrirá una ventana para que las empresas puedan girar utilidades correspondientes a los balances cerrados en 2025. Sin embargo, queda por ver cómo afectará al dólar la eliminación de la restricción sobre el giro de utilidades de las compañías con balances auditados del año anterior. Las ganancias acumuladas entre 2019 y 2024 seguirán canalizándose a través de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal).