
La posible convergencia política entre Javier Milei en Argentina y Flavio Bolsonaro en Brasil proyecta una sombra larga sobre el futuro del bloque regional. En un contexto donde la industria automotriz local pierde participacion de mercado a pasos agigantados y la inversion productiva cae a niveles historicamente bajos, el escenario economico se vuelve cada vez mas preocupante para miles de trabajadores y empresas que dependen del entramado industrial argentino.
La amenaza politica sobre el bloque regional
Flavio Bolsonaro, el candidato mas votado en Brasil de cara a las proximas elecciones, ya dejo en claro su postura: su pais debe “liberarse de las amarras del Mercosur”. Esa frase, que resuena con fuerza en los circulos empresariales y diplomaticos de la region, no es un exabrupto aislado sino una declaracion programatica que sintoniza plenamente con la vision aperturista del presidente argentino Javier Milei.
Si ambos dirigentes coinciden en el poder durante un periodo prolongado, los analistas anticipan una presion sin precedentes sobre la arquitectura de integracion economica que sostiene al Mercosur desde 1991. Un consultor cercano a la gestion publica y con experiencia en el sector industrial fue directo: “Yo creo que si Milei reelige va a ir por apertura total del sector automotor y una renegociacion del Mercosur”.
Durante la presidencia de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2023, Brasil impulso politicas aperturistas, pero el dique de contencion que representaba la administracion de Alberto Fernandez en Argentina frenaron gran parte de esos avances. Ahora, con un gobierno libertario en la Casa Rosada y la posibilidad concreta de que Flavio Bolsonaro llegue al Planalto, ese contrapeso ya no existiria. Para muchos sectores productivos, eso podria representar el golpe de gracia para el Mercosur como bloque de integracion regional efectivo.
El sector automotriz: en caida libre
Stellantis y la amenaza sobre sus plantas argentinas
Las declaraciones de Herlander Zola, presidente regional de Stellantis para America del Sur, encendieron las alarmas en el sector. Al referirse a las plantas que la empresa tiene en Cordoba y El Palomar, Zola no descarTo ninguna opcion: “Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad, podemos migrar de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar las dos”. Nadie en el ambiente industrial quiere ver repetirse un caso similar al de FATE, y menos en un ano electoral.
Los numeros que rodean a estas declaraciones son contundentes. Los patentamientos de vehiculos 0 km sufrieron una contraccion del 13% anual en los primeros nueve meses del ano. Pero el dato mas preocupante es la perdida de participacion de la industria nacional en el mercado local: paso de concentrar el 65% de las ventas en 2023 a ocupar apenas el 31% en la actualidad. La demanda desde Brasil, principal destino de las exportaciones automotrices argentinas, tampoco ayudo: retrocedio un 2,2% en lo que va del ano.
Produccion e inversion al limite
En ese contexto, una terminal que estaba por lanzar un modelo nuevo recorto su proyeccion de produccion de 70.000 a 40.000 unidades anuales antes incluso de que el vehiculo llegara al mercado. Los proyectos de inversion ambiciosos son casi una excepcion. Uno de los pocos casos es Toyota, que presento una solicitud de adhesion al RIGI por 1.341 millones de dolares para fabricar un vehiculo 100% electrificado orientado al mercado externo.
Un empresario del sector comparo las inversiones que recibieron sus competidores directos en los ultimos anos y lanzo un pronostico sombrio: si la tendencia actual no se revierte, la industria automotriz argentina marcha hacia su desaparicion gradual. La advertencia no es menor si se tiene en cuenta que el sector involucra a aproximadamente 25.000 trabajadores en las doce terminales instaladas en el pais y a casi 50.000 empleados en las empresas autopartistas, segun datos de la Asociacion de Fabricas Argentinas de Componentes. En conjunto, el sector representa cerca del 5% del empleo industrial del pais.
La inversion industrial en su nivel mas bajo en dos decadas
El problema no es exclusivo del rubro automotor. El panorama para la industria en general resulta igualmente complejo. El exministro de Desarrollo Productivo Matias Kulfas difundio datos de la Organizacion de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial que ubican a Argentina con el cuarto peor desempeno industrial del mundo desde fines de 2023, solo superada en su deterioro por Palestina, Qatar y Bulgaria. En julio, la industria argentina se encontraba un 11,2% por debajo del nivel de partida.
Para Federico Poli, execonomista jefe de la Union Industrial Argentina y ex director ejecutivo de la Fundacion Observatorio Pyme, la lectura es clara: “Ya no estamos frente a la gestion de una mala herencia recibida sino a un programa de politica economica con impactos preocupantes sobre el entramado productivo”. El consumo interno repunta poco y nada, la inversion se encuentra en los niveles mas bajos de las ultimas dos decadas y las importaciones de bienes finales ganan espacio en el mercado a expensas de la produccion local.
Una cancha inclinada para la produccion nacional
Un empresario que dice confiar en el rumbo general del Gobierno pero alerta sobre sus efectos sectoriales lo sintetizo con claridad: “Siempre vamos a contramano del mundo. Cuando todos se estaban abriendo, nosotros teniamos una politica proteccionista. Ahora que todo el mundo se cierra, nosotros quitamos barreras, bajamos aranceles y le ofrecemos una cancha inclinada a las empresas que operan en el pais”.
Argentina no es el unico mercado que enfrenta la competencia de los automoviles chinos, que avanzan a nivel global. Pero en el plano local ese fenomeno adquiere una velocidad diferente porque se combina con una caida del mercado interno, una suba de costos y una apertura acelerada de importaciones. El resultado es una industria que pierde competitividad estructural en un momento en que el futuro del Mercosur como marco de proteccion regional enfrenta su mayor incertidumbre en decadas.
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