jueves 03 septiembre 2026

 

dólar

Mario Blejer, economista de vasta trayectoria y expresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante los primeros meses de 2002, volvió a encender el debate sobre el tipo de cambio en la Argentina. En declaraciones recientes, afirmó con contundencia que quienes claman por un dólar más alto son, en definitiva, aquellos que obtienen beneficios directos cuando se produce una devaluación. Sus palabras generaron repercusiones en el mundo financiero y político, en un contexto en que el país atraviesa una transición económica compleja y cargada de tensiones.

Un diagnóstico sin eufemismos sobre la economía argentina

Blejer, quien también se desempeñó como asesor del Fondo Monetario Internacional (FMI) durante más de dos décadas, fue consultado sobre declaraciones que había realizado en 2024, cuando advertía que su mayor preocupación respecto del Gobierno era que “no pudiera evitar que la reacción del público sea negativa mientras se hace el ajuste”. Dos años después, su postura no ha cambiado.

“Sigo sosteniendo exactamente lo mismo”, respondió el economista sin titubeos. Para Blejer, la transición entre modelos económicos implica costos inevitables, variables que no siempre se pueden controlar y reacciones del sector privado y de los mercados que escapan a cualquier planificación perfecta. En ese marco, consideró que el Gobierno del presidente Javier Milei debe ser perseverante y profundizar las reformas estructurales, dado que “una economía puede tardar de cinco a diez años en normalizarse”.

El costo del ajuste y la necesidad de pragmatismo

El exfuncionario reconoció que, durante cualquier proceso de estabilización, habrá sectores de la población que enfrenten dificultades. Sin embargo, subrayó que interrumpir el proceso antes de tiempo sería contraproducente: si se corta a la mitad, el esfuerzo realizado no llega a concretarse en resultados tangibles. “Costo va a haber, pero hay que tratar de aminorarlo”, afirmó.

En ese sentido, Blejer señaló que al Gobierno le falta pragmatismo para comunicarse y relacionarse con la ciudadanía. Crear confianza, generar seguridad jurídica y consolidar un ambiente favorable a la inversión son, según él, factores intangibles pero decisivos para que el programa económico logre sus objetivos. También advirtió que quienes se beneficiaron con el sistema anterior harán lo posible para que la actual gestión fracase, convirtiendo la disputa en lo que definió como “una batalla político-económica”.

El debate sobre el tipo de cambio y el valor del dólar

Uno de los pasajes más resonantes de la entrevista fue el referido al tipo de cambio. Ante la consulta sobre economistas que sostienen que el dólar debería ubicarse en torno a los 1.700 o 1.800 pesos, Blejer respondió con una pregunta retórica: “¿En base a qué cálculo?”

Para el expresidente del BCRA, la discusión sobre si el dólar está barato o caro no es neutral. Detrás de ese argumento se esconden intereses sectoriales concretos: “Eso lo dice el que gana cuando se devalúa”. En su visión, si el tipo de cambio sube, arrastra todos los costos de la economía, lo que genera inflación y erosiona cualquier mejora de competitividad que se pudiera haber obtenido. La salida genuina, insistió, pasa por aumentos sostenidos de productividad, no por correcciones cambiarias que terminan siendo inflacionarias.

La trampa histórica de la devaluación como herramienta competitiva

Blejer trazó un diagnóstico histórico claro sobre el comportamiento recurrente de la economía argentina: “La única forma que encontraba la Argentina para ganar competitividad era devaluando, y la devaluación es inflacionaria”. Este ciclo vicioso, que se repitió durante décadas, implicaba que los precios internacionales subían, el gasto público crecía, el déficit se financiaba con deuda y, cuando el esquema colapsaba, la salida era siempre la misma: depreciar la moneda.

En su análisis, señaló que determinar cuál es el tipo de cambio de equilibrio es una tarea sumamente compleja, ya que los sectores que son competitivos lo son porque construyeron esa competitividad con inversión, tecnología y eficiencia, no porque el dólar estuviera en un nivel determinado. Esa distinción es clave para entender por qué una devaluación no resuelve los problemas estructurales de fondo.

Argentina en el contexto geopolítico internacional

Blejer también valoró positivamente la posición geopolítica de la Argentina en el escenario global. Destacó que contar con el respaldo del país más poderoso del mundo representa una ventaja significativa para atraer inversores, aunque reconoció que ese apoyo no necesariamente se traduce en beneficios cotidianos para la población. Asimismo, subrayó la mejora de los términos de intercambio y las oportunidades que ofrece el país en sectores estratégicos como la minería y el oil and gas.

Recursos naturales e industrialización: una ecuación pendiente

Respecto a los recursos naturales, el economista advirtió que la Argentina no puede darse el lujo de desperdiciarlos ni de aplicar esquemas populistas que desincentiven la inversión privada. Al mismo tiempo, alertó sobre el riesgo de que determinados sectores industriales o de servicios queden rezagados si no se diseña una política activa que contemple esa transición. El desafío, dijo, es encontrar formas de ganar rentabilidad y competitividad sin recurrir a la devaluación como atajo.

Una mirada de largo plazo en un clima de incertidumbre

En definitiva, el mensaje central de Mario Blejer fue el de la paciencia y la perseverancia. La estabilización económica no es un proceso lineal ni inmediato, y los resultados demoran años en consolidarse. Para el expresidente del BCRA, el Gobierno debe continuar por el camino trazado, afinar su comunicación con la sociedad y estar preparado para acompañar a quienes sufren el costo de la transición. En ese marco, las presiones por corregir el tipo de cambio deben leerse con espíritu crítico: quienes piden un dólar más caro, en general, tienen razones propias para pedirlo.

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