Shale oil en Neuquén
El bloque operado por YPF y Chevron se convierte en el primer yacimiento de Vaca Muerta en alcanzar esta producción récord. Este logro está vinculado a la implementación del Plan 4×4 y a la meta de generar US$ 30.000 millones hacia 2030.

La producción de Loma Campana alcanzó en diciembre los 100.000 barriles por día, un nivel inédito para un área individual de Vaca Muerta y, por extensión, para el desarrollo no convencional en Argentina. Según comunicó YPF SA, este bloque se convierte en el primero de la formación en superar esa barrera, resultado de años de inversión, aprendizaje operativo y estandarización de procesos.
El presidente de la compañía, Horacio Marín, atribuyó este éxito a “una sólida y sostenida alianza con Chevron y al compromiso de cada uno de los equipos que integran YPF SA.”
El rendimiento de Loma Campana reafirma su posición como un referente por su escala y continuidad, en un contexto donde la industria busca convertir el crecimiento productivo en mayor capacidad exportadora y generación de divisas. Este bloque marcó el inicio de la era del shale argentino en la década pasada, destacando el papel central que puede tener el no convencional en Argentina, algo que se ha demostrado en los últimos cinco años.
El Plan 4×4 como eje de la transformación
La petrolera también vinculó este logro a su estrategia corporativa, afirmando que “estamos demostrando con hechos que el Plan 4×4 es el motor de nuestra transformación.” Este posicionamiento busca alinear el récord productivo con una narrativa más amplia: eficiencia, competitividad y escala como base para sostener el crecimiento del no convencional.
YPF reiteró su horizonte de mediano plazo: “seguimos trabajando para alcanzar el objetivo de generar 30.000 millones de dólares para 2030.” Esta cifra representa un norte de negocios en una cadena que depende tanto de la performance en el upstream (más pozos, mayor productividad, menores costos) como de las condiciones de evacuación y del mercado: disponibilidad de infraestructura, ventanas de exportación y señales macro que permitan sostener planes de inversión.
Con Loma Campana en 100.000 barriles diarios, el mensaje implícito es claro: el shale argentino puede ofrecer volumen, previsibilidad y un camino de crecimiento. El desafío que sigue es convertir esa escala en una plataforma a largo plazo, con infraestructura adecuada y un marco que asegure continuidad para que el salto productivo se traduzca efectivamente en más exportaciones y más dólares para el país.