jueves 12 marzo 2026
Marco Lavagna ha presentado su renuncia al cargo de director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) después de seis años de gestión, abarcando tanto el gobierno de Alberto Fernández como el de Javier Milei. Su salida ha generado un revuelo considerable en el ámbito político y económico, especialmente en relación con el esperado debut del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Contexto de la renuncia

La renuncia de Lavagna, que se convierte en la número 224 del gobierno actual, ha suscitado interrogantes sobre la independencia del INDEC y su capacidad para operar al margen de influencias políticas. A pesar de haber mantenido vínculos estrechos con ambos gobiernos, Lavagna se había presentado como un «cuadro técnico» enfocado en mejorar la calidad de las estadísticas en un organismo que había sido intervenido hace menos de dos décadas.

El nuevo IPC y sus implicaciones

La salida de Marco Lavagna del INDEC coincide con la inminente presentación del nuevo IPC, que se basa en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) de 2017-2018. Sin embargo, la falta de consenso sobre su publicación ha llevado a la decisión de aplazar su lanzamiento, lo que ha generado incertidumbre sobre la medición de la inflación en el país. El nuevo IPC, que se esperaba fuera presentado el 10 de febrero de 2026, ha sido objeto de críticas y cuestionamientos desde su concepción.

Reacciones y futuro del INDEC

El ministro de Economía, Luis Caputo, ha confirmado que Pedro Lines, quien ocupaba el cargo de número dos de Lavagna, asumirá la dirección del INDEC. Esta decisión busca mantener la continuidad en la gestión, aunque la falta de consenso sobre el nuevo IPC plantea desafíos significativos para la credibilidad del organismo. La situación actual resalta la necesidad de que el INDEC se adapte a un marco normativo actualizado que le permita operar con mayor autonomía y eficacia.

Conclusiones

La salida de Marco Lavagna del INDEC no solo marca un cambio en la dirección del organismo, sino que también plantea interrogantes sobre el futuro de las estadísticas oficiales en Argentina. La incertidumbre en torno al nuevo IPC y la falta de un marco normativo claro subrayan la importancia de fortalecer la independencia del INDEC para garantizar la calidad y la transparencia de los datos estadísticos en el país.