jueves 16 julio 2026

Tras las elecciones, el sector industrial anotó una baja del 0,6% mensual y desde diciembre acumuló una contracción del 5,5%

La industria no encuentra piso, por el bajo consumo y la importaci�n

La industria argentina en crisis no logra encontrar un piso en su caída, que se ha sostenido a lo largo del 2025. En noviembre, ya con las elecciones atrás, se registró una contracción del 0,6% mensual desestacionalizado, lo que consolidó una serie de tres meses de contracción consecutivos.

En ese trimestre móvil negativo, el deterioro acumulado fue del 1,7%, aunque en el total del 2025, comparando con diciembre del 2024, la caída fue del 5,5% para este sector clave en la dinámica del empleo de calidad. Además, la industria se ve afectada por la disminución del poder adquisitivo de los hogares, lo que impacta directamente en el consumo privado.

El Indec publicó el informe del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero correspondiente a noviembre, que mostró, además de la baja del 0,6% mensual desestacionalizado, una contracción del 8,7% en comparación interanual.

El sector fabril no encuentra un piso para su caída, debido a la baja en el mercado interno en un contexto de apertura comercial y dificultades para acceder a créditos por parte de las pymes.

Como ejemplo, el informe del Indec destacó que algunos sectores se vieron negativamente influenciados por el consumo interno. Por ejemplo, las fábricas de alimentos y bebidas reportaron una caída del 7,8% interanual en noviembre.

Dentro de ese número, “las principales incidencias negativas se observan en galletitas, productos de panadería y pastas; otros productos alimenticios; y gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas”.

En el caso de las galletitas, productos de panaderías y pastas, la baja fue del 11,9% interanual y esos “menores niveles de producción se vinculan con una disminución en los pedidos de la demanda interna”.

En otros productos alimenticios, aunque hubo menores niveles de pesca de langostinos, también se registró “una menor comercialización al mercado interno de extractos y concentrados en polvo utilizados para la elaboración de bebidas y diversos alimentos”. Productos como el vino mostraron bajas del 12,5% anual en los despachos al mercado interno.

También en azúcar, confitería y chocolate, que cae 15,4%, “la menor actividad productiva se explica por una caída en los pedidos del mercado interno”. La carne vacuna redujo en un 6,8% el volumen destinado al consumo en el país. Los ejemplos se extienden a rubros como los autos, que registraron bajas en las ventas a concesionarios del 44,8% y una reducción en la participación del total.

Las autopartes también cayeron un 19,9%, “debido principalmente a la caída del nivel de comercialización en el mercado interno”. La menor producción de heladeras, freezers y lavarropas generó a su vez una baja del 39,7% en aparatos domésticos “que se vincula con una menor demanda local y con el ingreso de productos importados”. Ejemplos similares se observaron en prendas de vestir, que cayeron un 17,6%.

Desde la UIA ya advertían que los sectores en caída dentro de la industria fabril son aquellos relacionados con la construcción, que también está en declive, y “aquellos con menor demanda final junto con una mayor competencia de bienes finales importados”.

Desde Orlando Ferreres y Asociados, que observaron una baja de 1,8% mensual en noviembre, afirmaron: “El contexto macroeconómico más estable permite ser cautelosamente optimistas pensando en la marcha de la industria durante el año próximo. La variable a observar será la demanda interna; si el consumo privado repunta, de la mano de una recomposición salarial, mayor confianza y mejor acceso al crédito, podremos ver una industria más dinámica en 2026”.

Para la consultora LCG, el nuevo esquema de bandas ayudará a futuro, aunque no se espera una gran mejora: “Si bien la mayor estabilidad macroeconómica y la reducción de tasas no fueron suficientes para impulsar la actividad en noviembre, podrían comenzar a brindar cierto alivio hacia adelante, aunque no proyectamos un crecimiento pujante en ninguno de los dos sectores.”

“Se destaca que el nuevo esquema cambiario, en el que el techo de la banda se ajusta por la inflación pasada, potencialmente habilita cierta depreciación que contribuiría al alivio o la estabilización de algunos sectores. El esquema previo, que combinaba una fuerte apertura con una marcada apreciación cambiaria, dificultaba significativamente la competencia con bienes importados”, agregaron.

La construcción y su peor caída del 2025

La construcción cayó por segundo mes consecutivo y lo hizo en una magnitud extraordinaria durante noviembre: la baja mensual desestacionalizada de la actividad en el sector fue del 4,1%. Fue, de hecho, la peor contracción del 2025 para el Indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), que publica el Indec todos los meses.

La consultora LCG afirmó: “La construcción cayó un 4,1% mensual desestacionalizado, con un segundo mes consecutivo de baja. Se ubica un 4,8% debajo de finales de 2024, y 24,1% por debajo de noviembre 2023“.

Por su parte, ACM destacó: “El sector todavía opera por debajo de los niveles observados en 2023 y el consumo aparente de insumos para la construcción mostró en noviembre una evolución dispar entre los distintos materiales: se destacaron subas en hormigón elaborado (19,7% a/a) y asfalto (17,6%), mientras que persistieron caídas en ladrillos huecos (19,3%) y pisos y revestimientos cerámicos (15%), entre otros”.

Y agregó: “La encuesta cualitativa del INDEC sugiere un tono mayormente estable: 68,5% de las empresas de obra privada y 54,1% de las de obra pública espera que el nivel de actividad no varíe, aunque persiste un sesgo cauteloso por la desaceleración de la actividad y los atrasos en la cadena de pagos (mencionados con más fuerza en obra pública)”.