
El debate sobre la desindustrializacion de Europa suele presentarse en terminos catastroficos. Altos costos energeticos, competencia china en ascenso, cierres de plantas y perdidas de empleo conforman el relato dominante. Sin embargo, una mirada mas detallada al panorama productivo del continente revela que la situacion de la industria europea es considerablemente mas matizada, y en muchos aspectos, mas solida de lo que los titulares suelen sugerir. El dano existe, pero esta lejos de ser generalizado.
Un diagnostico que no cuenta toda la historia
Marco Mensink, director de Cefic, el principal grupo de presion que representa a las empresas quimicas del continente, es uno de los referentes mas citados cuando se habla de la crisis industrial europea. Su diagnostico inicial es sombrío: los precios de la energia, que antes de subsidios practicamente duplican a los de Estados Unidos o China, estan obligando a cerrar plantas y provocando destruccion de puestos de trabajo. La consolidacion del sector, afirma, es inevitable.
Pero el mismo Mensink ofrece un contrapunto revelador. Sobre su escritorio en Bruselas conserva una seccion transversal de un cable electrico fabricado por Orient Cable, un gigante chino. El cable en si es chino, pero el polimero que lo aisla proviene de Borouge International, una empresa austriaca. Cuando Mensink visita China, los grandes empresarios del sector preguntan insistentemente por esa empresa europea: es la unica parte del cable que todavia no pueden reproducir. Un detalle pequeno, pero simbolicamente poderoso.
Los dos factores detras de la presion actual
Dos fuerzas estructurales explican el malestar de ciertos sectores de la industria europea en los ultimos anos. La primera es la energia. Los precios industriales de la electricidad en Francia y Alemania son aproximadamente el doble de los que pagan sus competidores en Estados Unidos o China. Los conflictos armados en Ucrania e Iran han agravado aun mas esta situacion, empujando los costos hacia arriba sin perspectiva de una solucion rapida.
La segunda fuerza es China. Su politica industrial combinada con avances tecnologicos y mejoras en la calidad de produccion ha transformado al pais en un exportador de primer nivel en sectores que van desde el acero hasta los vehiculos electricos. La debilidad de la demanda interna china empuja ese exceso de produccion hacia los mercados externos, y con los aranceles de la administracion Trump bloqueando parte del acceso chino al mercado estadounidense, Europa se ha convertido en el principal destino de esa oferta. El resultado es elocuente: el superavit comercial de China en bienes con la Union Europea se ha mas que duplicado desde 2019, hasta superar los 420.000 millones de dolares.
Sectores en crisis y sectores en expansion
El caso automotriz, el mas afectado
La industria automotriz concentra buena parte de las malas noticias. Fabricantes como Volkswagen han anunciado planes de reestructuracion agresivos. Cinco grandes productores europeos de automoviles emitieron advertencias sobre sus ganancias en el ultimo ejercicio. China, que solía ser un mercado de altos margenes para estas empresas, se ha convertido en un competidor directo capaz de desarrollar y lanzar vehiculos nuevos mucho mas rapido y a menor costo. La produccion en la Union Europea se ubica un 17% por debajo de sus niveles previos a la pandemia, y parte de la capacidad instalada sin uso esta siendo arrendada a empresas chinas.
Donde la industria europea crece con fuerza
Sin embargo, el panorama completo de la industria europea es mucho menos uniforme de lo que sugiere el sector automotriz. Los datos de empleo son ilustrativos: desde el primer trimestre de 2023, el empleo manufacturero en la Union Europea cayo alrededor de un 2%, hasta los 28 millones de puestos. Pero ese retroceso se concentra casi exclusivamente en Alemania, que representa cuatro quintas partes de la caida. Al mismo tiempo, los empleos de alta calificacion, como ingenieros y tecnicos, crecieron un 7% en ese mismo periodo.
Algunos sectores muestran una expansion clara. El empleo en productos farmaceuticos, aeroespacial y electronica aumento desde comienzos de 2023. El auge de la inteligencia artificial esta beneficiando directamente a empresas como Schneider Electric de Francia, Siemens de Alemania y Prysmian de Italia, todas fabricantes de equipos esenciales para el funcionamiento de centros de datos. En defensa, empresas como Rheinmetall y Leonardo estan incrementando su produccion a medida que los presupuestos militares europeos crecen en respuesta al nuevo contexto geopolitico.
Una desindustrializacion selectiva, no generalizada
Eric Heymann, analista de Deutsche Bank, senala que en el conjunto de la Union Europea la participacion de la industria manufacturera en el valor agregado bruto total se ha mantenido estable en torno al 16% en los ultimos anos. La caida es real en algunos paises, especialmente Alemania e Italia, pero esta lejos de representar un colapso sistemico del aparato productivo continental.
El analisis de McKinsey sobre seis industrias manufactureras revela que en 2024 Europa recibio menos inversion que Estados Unidos y China en tres sectores: farmaceutica, electronica y quimica. Sin embargo, esto refleja en parte la decision de empresas europeas de invertir fuera del continente en busca de energia mas barata o para eludir aranceles, no necesariamente una perdida de competitividad intrinseca.
Adaptacion y resiliencia como respuesta
Lo que emerge de este cuadro complejo es que la industria europea no esta en caida libre sino en un proceso de adaptacion. Donde la presion es mas fuerte, las empresas estan reorganizando sus cadenas de valor, especializandose en segmentos de alta complejidad tecnologica y buscando nichos donde la competencia china aun no puede replicar su propuesta de valor. El polimero del cable de Mensink es una metafora precisa de esa logica: ceder el volumen, retener el conocimiento.
La preocupacion de las autoridades de Bruselas es comprensible y no debe minimizarse. Pero reducir el debate a una narrativa de declive inevitable seria tan impreciso como ignorar los problemas reales. El continente enfrenta desafios serios, pero tambien cuenta con sectores dinamicos, talento calificado y empresas capaces de competir en la frontera tecnologica global.
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