El crecimiento de la importación de juguetes en Argentina 2025 ha sido notable, impulsado por la política económica del gobierno nacional. Este aumento ha generado un impacto significativo en la industria local de juguetes, que se considera una de las más vulnerables.

Con la llegada del Día del Niño, las fábricas argentinas están perdiendo constantemente mercado frente a la producción extranjera. Según datos confirmados, en el primer semestre de 2025, la importación creció un 108,7% en volumen y un 79% en valor en dólares en comparación con el mismo período de 2024.

En total, se importaron alrededor de 10.500 toneladas de juguetes entre enero y junio, lo que representó un movimiento de 58,3 millones de dólares.

El empresario Daniel Dimare, director de Marketing de Rasti, advirtió que a este panorama se suman las compras realizadas a través de sistemas courier, que alcanzaron el 5% del mercado en el primer semestre. Además, se estima que un 30% de la mercancía es ilegal, vendida en ferias y puestos callejeros, sin cumplir con las normativas de seguridad y derechos de marca.

La apertura comercial promovida por el gobierno ha llevado a que muchas empresas industriales se conviertan en importadoras. En el sector juguetero, el número de empresas importadoras ha aumentado un 89%, pasando de 265 a 501 en la primera mitad del año.

La Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) ha expresado su preocupación por la calidad de los productos importados. Actualmente, hay 139 empresas que importan juguetes a precios inferiores a 3 dólares por kilo, lo que plantea riesgos para la seguridad infantil y genera competencia desleal. Este tipo de productos representa el 43% de las importaciones actuales.

En este contexto, el presidente de la CAIJ, Matías Furió, ha instado a las familias a optar por juguetes seguros y adquirirlos a través de canales comerciales formales.

El crecimiento de las importaciones es consecuencia de la desregulación impulsada por el gobierno, que ha sustituido el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIRA) por el Sistema Estadístico de Importaciones (SEDI), eliminando trámites y reduciendo impuestos, lo que ha facilitado las compras puerta a puerta.

Estos cambios han alterado las reglas del juego, como señala Gabriel Salomón, director Comercial de Jidoka, quien destaca que históricamente, la importación de juguetes estaba sujeta a regulaciones estrictas, pero ahora, estas exigencias no aplican a regímenes simplificados como el courier, lo que dificulta el control de los estándares de seguridad.