miércoles 12 agosto 2026

 

Actividad económica

La actividad económica encadenó su segunda caída mensual consecutiva en mayo, a contramano de las expectativas del mercado, y los datos preliminares de junio sugieren que la tendencia negativa lejos está de revertirse. Un escenario heterogéneo entre sectores, con retrocesos en el consumo, la construcción, la industria metalúrgica y el crédito al sector privado, configura un cuadro de fragilidad que preocupa a economistas y consultoras privadas.

Un mayo peor de lo esperado que condiciona el trimestre

La sorpresa negativa de mayo no fue menor. El mercado anticipaba un rebote después de la caída registrada en abril, pero los datos del INDEC confirmaron una nueva baja mensual. Según el economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, “los datos primarios de junio son peores que los de mayo”, aunque aclaró que, dado que mayo ya había sorprendido por la negativa, ese efecto “capaz compensa un poco”. De todas formas, su diagnóstico fue contundente: “Se confirma que la actividad sigue corriendo muy por debajo de lo esperado. Las expectativas van a seguir corrigiendo a la baja”.

Desde Max Capital, en tanto, relevaron 22 indicadores de alta frecuencia que incluyen actividades industriales, construcción, consumo y exportaciones. De ese total, 14 marcaron variaciones mensuales negativas en junio, lo que sugiere “una dinámica aún más débil para la actividad económica”. Los analistas aclararon que el monitor no incorpora indicadores del sector agropecuario, que podría aportar un sesgo positivo al consolidado final.

Por su parte, la consultora Equilibra estimó que la economía se habría mantenido estable en junio respecto del mes anterior, mientras que el Estimador Mensual de Actividad Económica no primario —que excluye agro, minería, energía y pesca— caería 0,5% mensual, acumulando tres bajas consecutivas. En ese contexto, Equilibra pronosticó que el segundo trimestre del año cerraría con una caída de casi 1% sin estacionalidad frente al primero, explicada tanto por los sectores primarios como por los no primarios.

Sector por sector: los numeros que marcan el retroceso

Construccion y materiales

El Índice Construya registró en junio un descenso del 2% mensual y una baja del 0,6% interanual. A ese dato se sumó el informe de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, que reportó una caída en los despachos del 1,4% interanual y del 0,8% respecto de mayo, con un acumulado del primer semestre que ya marca una baja del 3%.

Industria metalurgica y automotriz

La actividad metalúrgica presentó una caída interanual del 4,6% y una baja intermensual del 0,3%, según la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina. El acumulado del sector en 2026 ya suma una contracción del 5,7%. En el sector automotriz, durante junio se patentaron 45.995 vehículos, una caída interanual del 12,8%, aunque se registró una recuperación mensual del 7,2% respecto de mayo. Aun así, en el primer semestre del año se patentaron un 9,9% menos de unidades que en el mismo período de 2025.

Credito y consumo privado

El último informe del Banco Central reveló que los préstamos al consumo se contrajeron un 0,8% mensual en términos reales, con caídas equivalentes tanto en tarjetas de crédito como en préstamos personales. En términos interanuales, las financiaciones con tarjeta bajaron un 4,2% y los préstamos personales un 1,1%. Las ventas minoristas pyme, por su parte, registraron una baja intermensual del 1,3% y acumulan una retracción del 2,5% en el primer semestre, con apenas un avance interanual del 0,9%, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.

Los limites estructurales de la recuperacion

Mas alla de los datos coyunturales, economistas de LCG advirtieron sobre los obstáculos de fondo: “Parece difícil esperar que en el corto plazo el crecimiento de los sectores más pujantes como minería, petróleo y gas y el agro se traduzca en un impulso significativo para el resto de la economía”. A ello sumaron que “la ausencia de un motor claro para la demanda interna, un mercado de trabajo paralizado, crédito suspendido por los niveles de morosidad y las tasas activas muy positivas en términos reales ponen límites a la expansión del resto de los sectores”.

Desde UBA Económicas compartieron ese diagnóstico y sostuvieron que “es muy difícil que el segundo trimestre no dé negativo, lo que interrumpiría siete meses consecutivos de recuperación”. Además, señalaron que “la evolución sostenidamente dispar de los sectores sugiere una reconfiguración de la economía con un mayor peso de las actividades extractivas y una menor participación industrial”. En ese marco, remarcaron que “mientras el crecimiento siga tan concentrado en pocos sectores, será difícil que se perciba un repunte de los ingresos laborales en todo el país”.

El panorama para la segunda mitad del año exige seguir de cerca la evolución de la actividad económica, especialmente en aquellos segmentos vinculados al consumo interno y al empleo, que continúan siendo los eslabones más débiles de la cadena productiva.

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