El nuevo Puerto de Ituzaingó, con un avance del 95%, se posiciona como una infraestructura clave para el comercio exterior en Corrientes y el noreste argentino.

“Este puerto será estratégico para las economías regionales del NEA”, afirmó el mandatario, destacando su impacto en la reducción de costos logísticos y la generación de oportunidades económicas en la provincia.
Capacidad operativa y normativa nacional
La infraestructura contempla una capacidad inicial de 2.000 contenedores, con posibilidad de ampliar a 4.000, y fue diseñada para cumplir con todas las normativas nacionales vigentes en materia de operaciones logísticas y de comercio exterior.
Su ubicación en una zona de aguas profundas garantiza la navegabilidad permanente, incluso durante los períodos de bajante del río Paraná, lo que la convierte en una instalación de alta confiabilidad operativa.
Sinergia productiva con el parque industrial
Una de las características más destacadas del proyecto es su integración con el parque industrial adyacente, lo que permitirá una gestión eficiente de la cadena logística desde la planta productiva hasta el embarque.
Esta sinergia entre puerto e industria facilitará el movimiento de cargas, optimizando tiempos y costos para las empresas radicadas en la región.
Desarrollo local y empleo
Actualmente, más de 550 trabajadores correntinos participan de la obra, reflejando su impacto directo en el empleo y la economía local. La segunda fase incluye la implementación de infraestructura esencial: vías de acceso, sistemas de control, servicios energéticos, redes hídricas, alumbrado y medidas de seguridad, todo bajo criterios de sostenibilidad ambiental.
Proyección nacional e internacional
Con este puerto, Corrientes se posiciona como actor logístico del Mercosur, y fortalece su inserción en el comercio exterior argentino. Entre los productos que podrán exportarse con mayor competitividad se encuentran la madera, yerba mate, arroz y cítricos.
Las autoridades confían en que el puerto atraerá nuevas inversiones productivas, consolidando a Ituzaingó como un nodo logístico clave del noreste argentino.

