Teherán ha intensificado su ofensiva militar con nuevos ataques dirigidos a Israel y a varios países del Golfo, advirtiendo que tomará represalias «devastadoras» si Estados Unidos lleva a cabo amenazas contra su infraestructura civil. Este conflicto, que ya se extiende por más de un mes, ha dejado miles de muertos y mantiene a la región en un estado de alta tensión.
Escalación de los ataques
Los recientes bombardeos iraníes han impactado en múltiples objetivos. Israel ha sido uno de los principales blancos, pero también se han registrado ataques en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que indica una expansión del conflicto más allá de un solo frente. En Haifa, al norte de Israel, equipos de rescate han encontrado a dos personas fallecidas bajo los escombros de un edificio alcanzado por un misil, mientras que otras dos siguen desaparecidas. En respuesta, el ejército israelí ha llevado a cabo nuevos ataques aéreos sobre Teherán.
Consecuencias en Irán
La capital iraní ha sufrido daños significativos. Un ataque ha afectado a una instalación de gas, dejando sin suministro a una parte de la ciudad, y una universidad cercana ha resultado dañada. Además, bombardeos en áreas residenciales han obligado a evacuar ocho hospitales, según informes de medios locales. En Qom, un ataque en una zona habitada ha dejado al menos cinco muertos.
Muertes en la Guardia Revolucionaria
En medio de esta escalada, Irán ha confirmado la muerte de Majid Jademi, el Jefe de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, tras un bombardeo atribuido a Estados Unidos e Israel. La Guardia Revolucionaria ha declarado que Jademi «ha alcanzado la gracia del martirio en un ataque criminal terrorista del enemigo estadounidense-sionista». Su muerte se considera un golpe significativo para la estructura de seguridad iraní, dado su papel clave durante décadas.
La situación en otros frentes
La situación también se ha deteriorado en Líbano, donde el grupo Hezbolá ha lanzado nuevos cohetes hacia Israel, mientras que el ejército israelí ha bombardeado la periferia sur de Beirut, resultando en al menos cinco muertos en uno de los ataques. A más de un mes del inicio de esta guerra, que comenzó el 28 de febrero tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, la dinámica del conflicto sigue marcada por ofensivas diarias y amenazas mutuas, sin señales claras de desescalada.