La Compañía Mega S.A. ha presentado un ambicioso proyecto de inversión en infraestructura Vaca Muerta por un total de u$s360 millones, en el marco del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Este esfuerzo busca expandir su capacidad operativa y fortalecer su papel en el desarrollo del sector midstream relacionado con Vaca Muerta.
El proyecto, que ha sido presentado al Ministerio de Economía, forma parte de un plan estratégico más amplio que abarca el periodo 2023-2028, con desembolsos totales estimados en aproximadamente u$s650 millones. La inversión se centrará en mejorar la infraestructura para la separación, transporte y fraccionamiento de líquidos del gas natural (NGLs), un área crucial para monetizar la creciente producción de hidrocarburos en la Cuenca Neuquina.
Objetivos y beneficios de la inversión
El CEO de la compañía, Tomás Córdoba, ha declarado que este proyecto está diseñado para consolidar una estrategia a largo plazo que busca agregar valor al gas natural y aumentar la capacidad exportadora del país. Esta inversión en infraestructura Vaca Muerta permitirá acompañar el crecimiento de la producción no convencional y mejorar la competitividad del sistema energético argentino.
Uno de los principales beneficios esperados es un incremento del 27% en la producción total de NGLs, lo que se traduce en más de 500.000 toneladas adicionales anuales de productos como etano, propano, butano y gasolina natural. Se estima que alrededor del 80% de esta producción adicional se destinará a exportaciones, principalmente en forma de GLP y gasolina natural, mientras que el 20% restante se enfocará en el mercado interno, especialmente para abastecer a la industria petroquímica.
Obras en varias provincias
El plan de expansión se llevará a cabo entre 2026 y 2028 e incluirá proyectos en varias provincias vinculadas a la cadena de valor del gas y el petróleo. Entre las iniciativas más destacadas se encuentran la construcción de nuevas plantas de rebombeo en General Roca y La Adela, que aumentarán la capacidad de transporte del sistema de NGLs que conecta la Cuenca Neuquina con Bahía Blanca. También se realizarán ampliaciones en la Planta Separadora de Loma La Lata, en Neuquén, y adecuaciones en la planta fraccionadora en el polo petroquímico de Bahía Blanca.
Impacto en el empleo y la economía
Además de los beneficios productivos, se espera que el proyecto genere un impacto positivo en el empleo y la actividad económica. Durante la fase de construcción, se anticipa una demanda máxima de aproximadamente 600 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, en áreas como ingeniería, logística, construcción y provisión de equipos. Este dinamismo contribuirá al efecto multiplicador que la inversión energética suele tener en las economías regionales, especialmente en aquellas vinculadas a la actividad hidrocarburífera.
El RIGI como impulsor de nuevas inversiones
La presentación de este proyecto bajo el esquema del RIGI resalta el papel que este régimen busca desempeñar como herramienta para atraer inversiones significativas en sectores estratégicos. En el ámbito del midstream, donde las obras de infraestructura requieren altos niveles de capital y plazos prolongados para su recuperación, los incentivos son fundamentales para hacer viables proyectos que respalden el crecimiento de Vaca Muerta.
En resumen, la apuesta de la Compañía Mega se alinea con una tendencia más amplia de expansión de la infraestructura energética, con el objetivo de convertir el potencial geológico de Vaca Muerta en exportaciones concretas y generación de divisas.