El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) confirmó que la inflación de septiembre se ubicó en el 1,9% mensual, consolidando una desaceleración respecto de meses anteriores. Sin embargo, al interior del índice se observaron subas considerables en ciertos productos básicos, especialmente verduras, tarifas de servicios públicos y prepagas, que presionaron el indicador por encima del promedio general.
Las divisiones que lideraron las subas en septiembre
El análisis por rubros revela que cinco divisiones superaron el promedio general del 1,9% durante el mes. La de mayor incremento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,1%. Le siguió Educación, con un aumento del 3%, y Comunicación, que trepó un 2,5%. El rubro Salud avanzó un 2,4%, mientras que Alimentos y bebidas no alcohólicas, el de mayor peso en la canasta familiar, se posicionó levemente por encima del promedio con un 2%.
Esta combinación de factores estructurales y estacionales define con claridad el mapa de la inflación de septiembre: no se trató de una aceleración generalizada, sino de presiones concentradas en sectores específicos que impactaron de manera desproporcionada sobre los hogares de menores ingresos.
Precios estacionales y regulados: los protagonistas del mes
El análisis desagregado del Índice de Precios al Consumidor (IPC) muestra que la categoría de precios Estacionales fue la que más creció, con una variación del 2,9%, impulsada principalmente por las verduras. Los precios Regulados, que incluyen tarifas y servicios públicos, registraron un incremento del 2,3%, mientras que la inflación núcleo mostró una evolución más moderada, del 1,7% mensual.
Desde la consultora GMA Capital, la economista Rocío Bisang señaló que septiembre suele ser un mes en el que la estacionalidad juega en contra, y que eso se reflejó claramente en los precios. Según su análisis, los precios estacionales fueron impulsados principalmente por las verduras, en tanto los precios regulados sumaron su cuota con aumentos en tarifas de servicios públicos, educación y prepagas.
Los productos básicos que más aumentaron durante septiembre
Dentro de los alimentos de consumo masivo, las verduras concentraron los incrementos más pronunciados. El tomate redondo encabezó el ranking de subas: el kilo pasó de $3.011,77 en agosto a $4.038,58 en septiembre, lo que representó un aumento del 34,1%. En segundo lugar se ubicó la cebolla por kilo, que subió un 24,6%, trepando de $2.163,96 a $2.696,23. El podio lo completó la batata, que aumentó un 12,5% y pasó de $2.245,67 a $2.527,10.
Estos incrementos no son casuales: responden a factores climáticos y logísticos propios de la época del año, que reducen la oferta disponible y elevan los precios en góndola de manera transitoria. No obstante, su impacto en el bolsillo de las familias es concreto e inmediato.
Bienes versus servicios: una brecha que se amplía
Otro dato relevante que surge del análisis de la inflación de septiembre es la diferencia entre el comportamiento de los bienes y los servicios. El sector de Servicios registró una suba del 2,4%, mientras que los Bienes avanzaron un 1,7%. Esta brecha refleja el efecto acumulado de los ajustes en tarifas y prestaciones que continuaron actualizándose durante el mes.
Desde la consultora Puente indicaron que la inflación núcleo del 1,7% mensual coincide con su propia medida de inflación subyacente y que, a su criterio, esa es la velocidad de crucero a la que se moverán los precios en los próximos meses. Incluso consideraron que podría mantenerse en ese rango o registrar unas pocas décimas adicionales.
Diferencias regionales: el costo de vida no fue uniforme en el país
El impacto del alza de precios no fue homogéneo a lo largo del territorio nacional. El Gran Buenos Aires y la Región Pampeana encabezaron las subas con un 2% mensual, superando levemente el promedio nacional del 1,9%. En el extremo opuesto, la Patagonia registró la menor variación del país, con un incremento del 1,4%.
Esta disparidad regional responde, en parte, a las distintas estructuras de consumo y a los calendarios de actualización tarifaria que varían según la jurisdicción. Sin embargo, en todas las regiones los productos frescos de temporada y los servicios regulados fueron los principales motores del alza mensual.
Perspectivas para los meses siguientes
Con una inflación núcleo que se estabiliza en torno al 1,7% y presiones estacionales que tienden a moderarse una vez superado el pico invernal en verduras, el panorama para los próximos meses apunta a una relativa estabilidad en el nivel general. No obstante, los ajustes pendientes en tarifas y prepagas podrían seguir generando ruido por encima del promedio en las divisiones de Salud y Vivienda.
En definitiva, la inflación de septiembre mostró una economía que avanza lentamente hacia la estabilización, pero con bolsillos que siguen sintiendo el peso de aumentos puntuales en alimentos frescos y servicios esenciales.
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