jueves 27 agosto 2026

 

Hidrovía

La nueva concesion de la Via Navegable Troncal vuelve a instalar en el debate publico una cuestion que la Argentina arrastra desde hace mas de tres decadas: quien controla efectivamente una infraestructura estrategica cuando existe un regimen de exclusividad y una concesion de enorme complejidad tecnica y economica. La discusion no es menor y, segun advierte el analista Jorge Metz desde la Fundacion NUESTROMAR, la respuesta no puede limitarse a la conformacion de un consejo de representantes institucionales.

La propia Auditoria General de la Nacion (AGN) viene senalando desde hace anos la necesidad de contar con un organo de control especializado. En informes sucesivos advirtio que la estructura existente no estaba juridica ni facticamente en condiciones de ejercer adecuadamente las funciones de control y recomendo la creacion de un organismo especifico. Sin embargo, esa recomendacion nunca se tradujo en una solucion concreta y duradera.

Un universo de competencias que va mucho mas alla del dragado

El problema adquiere mayor dimension cuando se comprende que el objeto del control no se limita al dragado. Comprende el balizamiento, las profundidades navegables, los relevamientos batimetricos e hidrometricos, el control hidrologico, las modificaciones de traza, las zonas de descarga, las cuestiones ambientales, las inspecciones, las auditorias y el cumplimiento de las obligaciones contractuales, ademas de las cuestiones tarifarias y economico-financieras.

El Decreto 556/2021 habia definido para el entonces Ente Nacional de Control y Gestion de la Via Navegable un universo de competencias que incluia expresamente la auditoria, regulacion, inspeccion y seguimiento de las materias administrativas, ambientales, economico-financieras, legales, tarifarias y tecnicas. Tambien contemplaba la realizacion de inspecciones batimetricas, hidrometricas y ambientales y la creacion de un banco publico de datos sobre trazas y batimetrias.

Por eso, no alcanza con crear un consejo asesor integrado por representantes institucionales, provincias y usuarios. Esa participacion es necesaria, pero no sustituye al organismo tecnico que debe fiscalizar efectivamente la concesion.

La logica de los monopolios exige mayor regulacion

Cuando el Estado concede la explotacion exclusiva de un servicio o infraestructura estrategica, la ausencia de competencia directa durante la vigencia de la concesion debe ser compensada con mayor regulacion, mayor transparencia y un control publico mas fuerte. Cuanto mayor es el poder economico y operativo que concentra el concesionario, mayor debe ser la capacidad del Estado para verificar que las condiciones contractuales se cumplen, que las tarifas estan justificadas, que las obras se ejecutan correctamente y que los usuarios reciben el servicio comprometido.

La experiencia argentina demuestra que este no es un problema nuevo. La AGN observo reiteradamente la falta de constitucion del organo de control previsto originalmente para la concesion y senalo que las funciones terminaron siendo ejercidas por dependencias de la propia administracion, sin la autonomia ni la capacidad tecnica necesarias.

El control debe salir del escritorio y llegar al rio

La nueva estructura de control debe incorporar a quienes realmente conocen el sistema y tienen capacidad para controlar lo que sucede en la via navegable. No alcanza con funcionarios que reciban informes del concesionario. El Estado debe contar con equipos propios capaces de medir, relevar, inspeccionar, comparar y auditar.

Las preguntas son concretas: quien verifica que una profundidad declarada existe realmente; quien controla las condiciones del balizamiento; quien realiza los relevamientos batimetricos independientes; quien controla las escalas hidrometricas y los cambios en el comportamiento del rio; quien analiza tecnicamente una modificacion de traza o una nueva zona de descarga; y quien evalua sus consecuencias ambientales e hidrologicas. Esos controles requieren conocimiento especializado y presencia permanente en el territorio.

Organismos tecnicos con un rol que no puede ser marginal

En ese marco, resulta imprescindible incorporar al esquema de control a organismos y especialistas con competencias concretas. El Instituto Nacional del Agua (INA), cuya mision historica esta vinculada al estudio, investigacion y conocimiento de los recursos hidricos, tiene un papel central que no deberia ser subestimado. Tambien deberia contemplarse la participacion de la Ciudad Autonoma de Buenos Aires, particularmente por su relacion directa con la actividad portuaria y con el sistema de navegacion en el tramo inferior de la via navegable.

La pregunta clave: quien controla al concesionario

La discusion sobre la composicion del nuevo organismo no deberia reducirse a un reparto de lugares entre jurisdicciones. La pregunta fundamental es otra: el Estado tendra capacidad tecnica independiente para controlar al concesionario.

El organo de control necesita una estructura propia, presupuesto suficiente, estabilidad para sus funcionarios y mecanismos de transparencia que impidan que quien debe ser controlado termine determinando, directa o indirectamente, la informacion con la que se lo controla. El concesionario puede informar cuanto drago, que profundidades alcanzo y que trabajos realizo, pero el Estado debe tener la capacidad de comprobarlo por sus propios medios.

Una deficiencia institucional que puede corregirse ahora

La Argentina tiene hoy una oportunidad concreta para corregir una deficiencia institucional que la AGN viene senalando desde hace anos. La nueva concesion de la Hidrovia no deberia comenzar con un organo de control meramente formal. Debe comenzar con un sistema de fiscalizacion profesional, autonomo, transparente y dotado de recursos reales.

El organismo debe contar con tecnicos capaces de trabajar tanto en el rio como en el escritorio: especialistas en balizamiento, batimetria, hidrometria, hidrologia, hidraulica, ambiente, navegacion, puertos, economia, contratos y auditoria. Porque una concesion estrategica no se controla solamente leyendo expedientes. Se controla midiendo el rio.

Enlace a la noticia: Ver fuente