Por primera vez en siete años, el país logró captar fondos privados del exterior.
Los dólares que necesita el Gobierno
La emisión del bono ha generado un interés notable, recibiendo ofertas por 1.694 millones de dólares de 146 inversores, según un comunicado de la Secretaría de Finanzas. Los recursos obtenidos se destinarán a aumentar las reservas del BCRA, una de las metas establecidas en el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Fortaleciendo las reservas sin aumentar la deuda
El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, destacó que esta colocación permitirá fortalecer las reservas «sin aumentar la deuda». El bono ofrecerá una tasa de interés del 29,50% anual, que ha sido considerada elevada por algunos analistas del mercado financiero. La expectativa inicial era que la tasa se situara entre el 22% y el 23%, especialmente si se cumple la promesa oficial de mantener la inflación en cero el próximo año.
Señal positiva de los mercados
Este bono también facilita el acceso a inversores internacionales para refinanciar deuda en moneda local. Quirno subrayó que esta colocación permitirá extender el plazo promedio de la deuda en pesos y atraer un mayor número de inversores interesados en bonos en moneda local.
En la operación, se recibieron ofertas por un valor efectivo de $1,94 billones, adjudicándose $1,15 billones, equivalentes a los 1.000 millones de dólares previstos, a un tipo de cambio de $1.150 por dólar. Esta es la primera emisión de este tipo en siete años, aunque bajo legislación argentina.
Además, la Secretaría de Finanzas adjudicó en la licitación habitual $8,56 billones, tras recibir ofertas por un total de $9,46 billones. Quirno explicó que esto representa un rollover del 126,28% sobre los vencimientos del día y del 100,12% incluyendo los pagos de cupones y amortizaciones realizados la semana pasada.