jueves 12 marzo 2026

La cadena láctea creció fuerte en exportaciones, pero el retraso cambiario comienza a jugar en contra

La actual política cambiaria, con un ritmo de devaluación de solo 1% mensual del peso, representa un semáforo amarillo para los despachos del sector, que el año pasado finalizaron con una mejora tanto en volúmenes como en facturación.

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En 2024, las exportaciones de la industria láctea registraron un incremento tanto en volumen como en generación de divisas. Sin embargo, el retraso cambiario podría frenar este buen momento.

Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), los despachos al exterior crecieron un 8,1% en cantidad y un 5,6% en dólares, alcanzando 382.664 toneladas de productos, por un valor de U$S 1.412,4 millones.

Los industriales están atentos a la evolución del tipo de cambio, que tras la fuerte devaluación de diciembre de 2023, ha ajustado a un ritmo mucho más bajo que la inflación.

Esto se debe al crawling peg del 2% implementado por el Ministerio de Economía, que ha disminuido al 1% tras los últimos datos de inflación.

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Esto sugiere que, al menos por ahora, no habrá un aumento en la cotización de la divisa norteamericana.

Desde el OCLA, se considera que este nuevo escenario ha anulado las ventajas competitivas que ofrecieron las últimas devaluaciones, el dólar “80/20” y el Contado con Liquidación, entre otras medidas.

Los cálculos del Observatorio indican que el valor del dólar actual es menos competitivo que el de septiembre de 2023.

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Es importante destacar que estas decisiones generan un panorama muy favorable para el eslabón exportador, mejorando su poder de compra de leche.

“Sin lugar a dudas, la cadena debe mejorar la escala, eficiencia y productividad de su sector exportador, corrigiendo los efectos adversos del “costo argentino”, advirtieron.

Sin embargo, hasta que esto ocurra, puede pasar mucho tiempo y este retraso cambiario podría hacer que la exportación sea solo para liquidar stocks o conseguir recursos que no se pueden obtener en un mercado interno debilitado.

Además, se subrayó que, junto a la eliminación de las retenciones, deberían reinstalarse los Reintegros de Impuestos Internos eliminados, bajo un criterio de proporcionalidad entre los diferentes productos.

EXPORTACIONES Y MERCADO DOMÉSTICO

En 2024, el organismo destacó que las exportaciones de leche crecieron un 7% en volumen y representaron el 25,1% de la producción total, en comparación con el 20,4% del año anterior.

Tras un primer cuatrimestre donde las exportaciones superaron el 30%, se observó una caída significativa, cayendo por debajo del 20% en los meses posteriores.

Los principales destinos de las exportaciones lácteas durante el año pasado fueron Brasil y Argelia, con 58,8% y 29,2%, respectivamente.

El resto de los mercados, según el relevamiento de OCLA, se dividieron entre Venezuela, Camerún, Líbano y un 6,1% correspondió a “otros países”.

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En este contexto, el precio medio de exportación de la leche fue de US$ 3.692 por tonelada, lo que representa una merma interanual de 2,3%. En el caso específico de leche en polvo, la cotización promedio fue de US$ 3.586 por tonelada, un 1,5% inferior a 2023.

El informe también analizó la evolución del precio de la leche en polvo en bolsas de 25 kilos, el producto más destacado en el comercio exterior lácteo. Recordaron que a mediados de 2022 se alcanzaron los precios más altos en siete años, seguidos por una tendencia a la baja.

Para diciembre de ese año y comienzos de 2023, llegó a valer U$S 3.600 por tonelada. Posteriormente, se produjo una recuperación de precios, impulsada por los incrementos en las exportaciones hacia Brasil.

PRODUCCIÓN LOCAL VOLCADA AL COMERCIO EXTERIOR

Hasta noviembre, las exportaciones representaban el 20% de la producción total de leche, pero en enero alcanzaron un 33,2%, incrementándose progresivamente en febrero hasta un 38,6%.

Además de estos desafíos a nivel externo, el consumo doméstico enfrenta otros problemas. Con una inflación que durante buena parte del año no dio tregua, su impacto llegó hasta la clase media, principal consumidora de productos lácteos de mayor valor agregado.

Este deterioro se reflejó en una disminución del consumo doméstico de 17% en la primera mitad del año en comparación con el período anterior, aunque existen señales de una posible recuperación hacia el final del año.

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