Las exportaciones argentinas alcanzaron en mayo de 2026 su nivel mensual más elevado desde el inicio de la serie estadística en 1990, con ventas externas por USD 9.537 millones, lo que implica un crecimiento interanual del 34,4%. El dato surge del Monitor COMEX elaborado por el Instituto de Estrategia Internacional de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) y confirma una tendencia de expansión sostenida del comercio exterior que ya se extiende a lo largo de todo el primer semestre del año.
Un superávit sin precedentes en la balanza comercial
El resultado más contundente del mes fue el saldo de la balanza comercial: el superávit alcanzó USD 3.504 millones, cifra que también constituye un récord histórico y representa un salto del 477,1% frente a mayo de 2025, según consigna CERA. En el mismo período, las importaciones sumaron USD 6.033 millones, con una contracción interanual del 7%, lo que amplió aún más el margen positivo de la balanza. La combinación de mayor volumen exportado y menor gasto en compras externas configura un escenario inédito para el comercio exterior argentino en términos de generación de divisas.
La acumulación de los primeros cinco meses del año refuerza la solidez de esta dinámica. Entre enero y mayo, las exportaciones totalizaron USD 40.359 millones, con una expansión del 24,3% respecto del mismo período de 2025. Las importaciones, en tanto, se ubicaron en USD 28.575 millones, un 6,6% por debajo del acumulado anterior. El superávit comercial acumulado en ese lapso llegó a USD 11.783 millones, equivalente a un crecimiento del 525,9% interanual, de acuerdo con los datos del informe de CERA.
El trigo lidera el agro y los volúmenes marcan otro récord
Entre los productos que más impulsaron el crecimiento de las exportaciones durante 2026, el trigo ocupa el tercer lugar del ranking elaborado por CERA, detrás del petróleo crudo y el oro. Su posicionamiento refleja el dinamismo de la producción agrícola argentina frente a una demanda internacional que continúa siendo favorable para los granos locales.
Un indicador particularmente significativo es el índice de cantidades exportadas, que en mayo registró 161,5 puntos, el valor más alto desde el inicio de esa medición en 2004, según CERA. El informe subraya que el crecimiento del agro respondió principalmente al incremento del volumen físico despachado, y no solo a variaciones en los precios internacionales. Esta distinción es relevante para los operadores del comercio exterior, ya que un mayor volumen implica mayor presión sobre la capacidad operativa de puertos, terminales, servicios de acopio y transporte de cargas.
Destinos y socios comerciales: Brasil primero, luego Estados Unidos y China
Durante los primeros cinco meses del año, Brasil se mantuvo como el principal mercado de destino de las exportaciones argentinas, concentrando el 12,6% del total. Le siguieron Estados Unidos con el 9,9% y China con el 9,8%, de acuerdo con el Monitor COMEX de CERA. En términos de saldos, los mayores superávits correspondieron a las relaciones bilaterales con Chile, India y Estados Unidos. Los principales déficits, en cambio, se registraron frente a China, Paraguay y Brasil. Sobre el caso paraguayo, CERA aclara que el resultado obedece al ingreso estacional de porotos de soja para molienda e industrialización en territorio argentino, un flujo habitual en la integración de las cadenas agroindustriales regionales.
En el plano institucional, el informe destaca la entrada en vigor, el 1 de mayo de 2026, del Acuerdo Interino de Comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR, considerado por CERA uno de los hitos más relevantes para el comercio exterior regional en años recientes. De mantenerse el ritmo del primer semestre, la entidad proyecta que Argentina cerrará 2026 con exportaciones totales de USD 95.000 millones.
Lo que implica este escenario para los operadores de comercio exterior
Para importadores, exportadores y operadores logísticos, los datos del Monitor COMEX de CERA plantean un horizonte de actividad elevada y sostenida. El incremento en los volúmenes despachados exige respuestas concretas en materia de capacidad portuaria, disponibilidad de transporte terrestre, eficiencia en el despacho aduanero ante ARCA y coordinación de las cadenas de abastecimiento. Al mismo tiempo, la caída de las importaciones puede reflejar tanto una mayor sustitución interna como ajustes en la demanda de insumos, variables que los operadores deberán monitorear de cara al segundo semestre. El escenario de superávit récord es, en definitiva, tanto una señal de fortaleza exportadora como un desafío operativo para toda la infraestructura vinculada al comercio internacional argentino.