viernes 29 mayo 2026

Desde hace 17 meses, la producción de leche en Argentina ha mostrado un crecimiento interanual, posicionando al país como uno de los productores de leche más económicos del mundo, con un costo de 0,36 USD/l. Sin embargo, a pesar de este aumento en la producción, la capacidad de exportación se ve obstaculizada por limitaciones en el procesamiento y problemas de calidad en la materia prima proveniente de los tambos argentinos.

Una gran variedad de productos lácteos como leche en botella, quesos de diferentes formas y colores, yogures en vasos y mantequilla, sobre una mesa de madera.

Esta situación fue expuesta por Jorge Giraudo, director del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), durante su participación en las Jornadas Lecheras Nacionales, que se llevaron a cabo en San Francisco, Córdoba. Giraudo subrayó que a nivel mundial se producen 800.000 M de litros de leche, de los cuales solo 94.000 M (equivalente al 11,5%) se destinan a la exportación, concentrándose en cuatro productos: leche en polvo entera y descremada, manteca y quesos. De estos, las leches en polvo y los quesos representan el 75% del comercio internacional.

Limitantes en la exportación de leche

Giraudo enfatizó que la capacidad de exportar más no es simplemente una decisión industrial, sino que es un desafío estructural. Es esencial mejorar la calidad de la leche y los métodos de medición. En 2025, Argentina logró producir 11,8 M de litros de leche, alcanzando un récord de exportación del 27% de esa cantidad, lo que equivale a 3129 M de litros. Este volumen se distribuyó en aproximadamente 30 productos diferentes a 40 destinos, destacando un cambio hacia la exportación de productos premium como sueros y mozzarella, en lugar de commodities como la leche en polvo.

Sin embargo, existen fallas en la cadena de producción que impiden mantener volúmenes exportables constantes. Giraudo mencionó que aún hay ganado lechero afectado por brucelosis y otros problemas que impiden cumplir con la trazabilidad y garantizar la calidad necesaria para la exportación. Es crucial trabajar en el cumplimiento de las exigencias internacionales, que no solo se mantienen, sino que se espera que aumenten, especialmente en términos de sólidos de grasa y proteína, así como en condiciones de sanidad e inocuidad.

Impuestos e infraestructura

Además, Giraudo destacó la necesidad de aumentar la capacidad industrial de procesamiento de leche destinada a la exportación y de crear un ambiente de negocios que fomente las inversiones, las cuales pueden tardar más de un año en materializarse. También mencionó la urgencia de reducir la presión impositiva, que actualmente puede alcanzar hasta el 40% del valor de la leche, siendo las provincias y municipios los principales responsables de esta carga. Al mismo tiempo, es fundamental mejorar la infraestructura básica, como los caminos, para asegurar que los camiones lleguen a las plantas procesadoras de manera oportuna.

En conclusión, Giraudo afirmó que “exportar más no es solo una decisión industrial, sino estructural”. Es necesario mejorar la calidad de la leche, optimizar los caminos y facilitar el acceso al crédito para realizar las inversiones industriales necesarias, lo que podría reducir el costo de la tonelada de leche en polvo de 900 a entre 400 y 500 dólares. Esto es esencial para seguir avanzando en acuerdos comerciales y consolidar un crecimiento de la producción basado en las exportaciones, evitando así que la sobreproducción afecte el mercado interno y reduzca el precio al productor.

Keyword: exportación de leche

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