El Ministerio de Economía prepara el menú de instrumentos para el primer llamado a licitación de deuda de julio, previsto para el miércoles, y el mercado centra su atención en la posible inclusión del Bonar 2029, titulo anunciado la semana anterior como parte de la estrategia oficial para extender los plazos de vencimiento de la deuda en pesos.
Una estrategia para alargar plazos y reducir presiones
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, habia anticipado al presentar el programa financiero hasta 2027 que cerca del 40 por ciento de la deuda en pesos ya registra vencimientos posteriores a las elecciones del proximo ano. Este dato refleja un avance concreto en el objetivo de descomprimir el perfil de vencimientos de corto plazo que durante anos genero incertidumbre en el mercado local.
Para este mes, los vencimientos totalizan aproximadamente 16 billones de pesos. La mayor parte de ese monto se encuentra en manos del sector privado, mientras que una fraccion menor pertenece a organismos publicos, sin incluir al Banco Central ni al Fondo de Garantia de Sustentabilidad. La administracion de ese volumen representa un desafio logistico importante para el equipo economico, que busca renovar los compromisos sin generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio ni sobre la tasa de interes.
Los titulos en foco y el contexto del mercado secundario
Entre los instrumentos que vencen en julio se destaca una Lecap con fecha de expiracion el dia 17, cuya emision original contemplo un tope nominal de hasta 6 billones de pesos, aunque se estima que en circulacion habria unos 2,7 billones. La renovacion de ese papel sera uno de los focos de atencion durante la licitacion.
En el mercado secundario, la semana previa mostro una continuidad en la tendencia de compresion de tasas. Las Lecaps con vencimiento entre julio y noviembre de 2026 mostraron rendimientos efectivos mensuales en descenso, lo que refleja mayor apetito inversor por instrumentos en pesos y cierta confianza en la estabilidad del esquema cambiario y monetario vigente.
En ese contexto, la aparicion del Bonar 2029 como instrumento de referencia gana relevancia. Al tratarse de un titulo con vencimiento en 2029, su inclusion en el menu de la licitacion permitiria al Tesoro captar fondos a mayor plazo y continuar mejorando la estructura temporal de sus pasivos en moneda local.
Rollover y perspectivas para la licitacion
El ultimo llamado de junio arrojo un rollover del 81 por ciento, un nivel que, si bien resulta positivo en terminos de renovacion parcial, deja en evidencia que el Tesoro no logro financiamiento neto en esa oportunidad. Para julio, el desafio consiste en superar ese porcentaje y, de ser posible, obtener fondos adicionales que contribuyan a cubrir las necesidades financieras del periodo.
La estrategia del equipo economico apunta a diversificar los instrumentos ofrecidos, combinando titulos de corto plazo como las Lecaps con papeles de mayor duracion como el Bonar 2029. Esta combinacion busca atender las distintas preferencias de los inversores institucionales, que en algunos casos priorizan la liquidez y en otros buscan asegurar rendimientos a mediano plazo.
Un mercado atento a cada senal oficial
Los operadores seguiran de cerca el anuncio del Ministerio de Economia previsto para el lunes, cuando se confirmara el listado definitivo de instrumentos disponibles. La presencia o ausencia del Bonar 2029 en ese menu sera interpretada como una senal clara sobre la direccion que el Gobierno pretende imprimir a la gestion de la deuda en pesos durante el segundo semestre del ano.
Mientras tanto, el riesgo pais se mantiene por encima de los 400 puntos basicos, aunque con tendencia a la baja en las ultimas ruedas, y los activos argentinos muestran comportamiento mixto, con los ADRs registrando subas de hasta 3 por ciento en algunas jornadas recientes. El panorama general sugiere que los inversores mantienen cierto optimismo cauteloso frente a la consolidacion del programa economico en curso.
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