miércoles 12 agosto 2026

 

securitización de carteras

El Poder Ejecutivo nacional presentó ante el Congreso un ambicioso paquete de desregulaciones que incluye un capítulo financiero de alto impacto. Entre las medidas más relevantes se destaca la intención de facilitar la securitización de carteras de crédito de forma casi inmediata, con el objetivo de dotar de mayor liquidez al sistema bancario y dinamizar el mercado de hipotecas, que históricamente ha enfrentado obstáculos estructurales para su desarrollo en la Argentina.

La iniciativa forma parte del Título VIII de una ley ómnibus de 144 páginas que el Gobierno envió al Parlamento. El texto contempla la digitalización integral del crédito prendario, la incorporación de activos virtuales como garantías y la creación de contratos inteligentes, conocidos como smart contracts, que eliminarían la intermediación tradicional y reducirían los costos de estructuración para emisores y tomadores de crédito.

Digitalización del crédito y nuevas garantías

Activos virtuales como colaterales

Una de las novedades más significativas del proyecto es la posibilidad de utilizar activos virtuales como garantía de préstamos y contratos. Hasta el momento, este tipo de activos quedaba fuera del esquema de garantías reconocidas por el sistema financiero formal. Con la nueva normativa, también podrán incorporarse licencias, software y flujos de fondos como prendas, abriendo el acceso al financiamiento para empresas de la economía del conocimiento que hoy no pueden colateralizar sus activos intangibles.

Este punto resulta estratégico para el ecosistema de startups y empresas tecnológicas que, pese a contar con activos de valor, no lograban acceder al crédito por la rigidez del sistema de garantías vigente.

Contratos inteligentes y firma electrónica

El proyecto habilita los denominados contratos electrónicos e inteligentes, eliminando los trámites presenciales, los contratos en papel y la necesidad de intermediarios en la firma de acuerdos financieros. Las firmas electrónicas serán realizadas con financiamiento privado, lo que agiliza tiempos y reduce costos operativos tanto para entidades financieras como para los usuarios finales.

Securitización de carteras: el eje central de la reforma

El corazón de la propuesta es la posibilidad de que bancos y entidades financieras no bancarias, incluyendo fintechs, puedan empaquetar carteras de créditos y venderlas en el mercado de capitales para fondearse nuevamente de manera ágil. Este mecanismo, conocido como securitización de carteras, permite que las instituciones financieras no inmovilicen capital por largos períodos, mejorando su capacidad de otorgar nuevos préstamos de manera continua.

El proyecto también busca otorgar mayor liquidez a los Fideicomisos Financieros al facilitar el otorgamiento y registro de prendas en formato 100% digital sobre créditos o activos estandarizados. Esto estimularía la creación de nuevos fideicomisos y fondos cerrados de inversión respaldados por garantías prendarias, consolidando un mercado de capitales más profundo y accesible.

Impacto en el mercado hipotecario

Una de las consecuencias directas de facilitar la securitización de carteras es el potencial impulso al mercado de hipotecas. Al poder transferir esas carteras al mercado de capitales, los bancos liberan recursos que pueden volver a prestarse en nuevas operaciones inmobiliarias. Esto reduce la dependencia del fondeo de largo plazo y permite ampliar la oferta de créditos hipotecarios, que históricamente ha sido uno de los eslabones más débiles del sistema financiero argentino.

Prendas flotantes y financiamiento para pymes

La reforma también mejora el régimen de prendas flotantes, permitiendo afectar flujos de fondos y activos dinámicos. Esto resulta especialmente relevante para las pymes y sectores industriales que necesitan financiar capital de trabajo, ya que podrán ofrecer como garantía sus ventas futuras. Se trata de un instrumento flexible que se adapta a la dinámica operativa de las pequeñas y medianas empresas.

Registro único de garantías y reducción de spreads

Para dar soporte institucional a todas estas modificaciones, el proyecto contempla la creación de un registro único de garantías de carácter federal, centralizado e interconectado. Este registro permitirá la inscripción electrónica de prendas y la emisión de notificaciones inmediatas, eliminando el riesgo de duplicación de garantías y brindando mayor certeza jurídica al mercado de capitales.

Complementariamente, se flexibilizan las normas para la ejecución de garantías y prendas, lo que se traduciría en una reducción de los spreads en las tasas de interés. Al disminuir el riesgo de incobrabilidad percibido por los inversores ante eventuales incumplimientos, el costo del financiamiento tiende a bajar, beneficiando en última instancia a los tomadores de crédito.

Un paso hacia un sistema financiero más moderno

El conjunto de medidas propuestas representa un avance significativo hacia la modernización del sistema financiero argentino. La combinación de digitalización, nuevas formas de garantía, contratos inteligentes y la facilitación de la securitización de carteras configura un ecosistema más dinámico, donde el crédito pueda fluir con mayor rapidez y a menor costo para empresas, individuos e instituciones. El debate legislativo en el Congreso determinará el alcance definitivo de estas reformas y los plazos para su implementación.

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