jueves 27 agosto 2026

 

comercio electrónico

El comercio electrónico en Argentina atraviesa una etapa paradójica: mientras las órdenes de compra y las unidades vendidas no dejan de aumentar, la facturación real —ajustada por inflación— registró una caída de entre 4,8% y 5,5% durante los primeros seis meses de 2026. Así lo reveló la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) en la presentación de su informe semestral, un evento al que asistió el medio Ámbito.

El dato central es que las órdenes de compra crecieron un 21% interanual, totalizando 181 millones de transacciones en el período. Las cantidades vendidas, por su parte, se incrementaron un 22% respecto al primer semestre de 2025. Sin embargo, este dinamismo en volumen no logró compensar el impacto de una inflación que, según el periodo de medición, rondó entre el 32,8% y el 33,5% interanual.

Un crecimiento nominal que no alcanza a la inflación

En términos nominales, la facturación del sector alcanzó los $19.533.815 millones durante la primera mitad del año, lo que representa un alza del 28% interanual. No obstante, al deflactar esa cifra por la inflación registrada en el mismo período, el resultado es negativo: una contracción real de aproximadamente 5%.

El ticket promedio de compra se ubicó en $107.597. Los rubros con mayor participación en ventas fueron Alimentos y Bebidas, Herramientas y Construcción, y Productos para el Cuidado Personal. Esta composición del consumo digital explica, en parte, la brecha entre el volumen de órdenes y la facturación total.

“Tenemos muy buenos números dentro del contexto en el que estamos viviendo. Números que indican que el comercio electrónico sigue creciendo y sigue siendo un pequeño refugio ante esta crisis”, señaló Andrés Zaied, presidente de la CACE.

Por qué suben las órdenes si cae la facturación real

Zaied explicó que la convivencia entre más órdenes de compra y menos facturación real responde a dos factores concretos. El primero es un cambio de hábito del consumidor: cada vez más argentinos compran alimentos y bebidas a través de canales digitales. Estos productos implican tickets más bajos y mayor frecuencia de compra, lo que eleva el número de transacciones sin necesariamente incrementar el valor total facturado.

El segundo factor tiene que ver con categorías de mayor valor, como los electrodomésticos de línea blanca, que ocupan el tercer lugar en facturación pero el quinto en unidades. Estos artículos aumentaron sus precios por debajo de la inflación general, lo que redujo su contribución al total facturado en términos reales.

El peso del canal digital dentro de las empresas

Uno de los datos más relevantes del informe es la participación del comercio electrónico dentro de las ventas totales de las empresas encuestadas por la CACE. El canal digital representa actualmente el 28% de sus ventas totales, es decir, más de un cuarto de su facturación global. Esto refleja una consolidación del canal que va más allá de la coyuntura económica.

En relación con la demanda privada total medida por el INDEC, el comercio electrónico representa aproximadamente el 8% del total. Si bien este porcentaje podría parecer modesto, su evolución sostenida lo posiciona como un actor cada vez más relevante dentro de la economía argentina.

“¿Esto alcanza para dar vuelta la demanda? No”, reconoció Zaied. “Necesitamos que el crecimiento sea aún mucho más grande para poder llegar a solventar caídas en el otro lado”, agregó.

Optimismo de cara a una eventual recuperación del consumo

Gustavo Sambucetti, director Institucional de la CACE, expresó una mirada optimista respecto al futuro del sector. Según el directivo, el ecosistema digital está bien posicionado para responder con rapidez ante cualquier mejora en el nivel de consumo general. “Creemos que estamos bien preparados para —cuando se vaya recuperando cada sector— tener el hábito de compra, la frecuencia de compra, la cantidad de compradores y las capacidades logísticas bien armadas”, afirmó.

Las compras internacionales ganan protagonismo

Otro eje central del informe fue el comportamiento de las compras online realizadas al exterior. Un 18% de los encuestados afirmó haber concretado su primera compra internacional durante 2026, mientras que 6 de cada 10 ya realizó al menos una compra en plataformas del exterior. Este último dato contrasta con el relevamiento del año anterior, cuando ese porcentaje era de apenas 4 de cada 10.

Sin embargo, la frecuencia de compra internacional sigue siendo principalmente ocasional, con un 64% de los compradores que recurre a estos canales de manera puntual, y solo un 10% que lo hace de forma habitual.

Mercado Libre, Temu y Shein: los canales internacionales más elegidos

Entre las plataformas internacionales preferidas por los compradores argentinos, Mercado Libre se mantiene en el primer lugar con el 31% de participación, aunque retrocedió dos puntos respecto a 2025. Temu escala al segundo puesto con el 23%, un salto de 13 puntos en un año. Shein completa el podio con el 20%, incrementando su participación en 12 puntos en el mismo período.

En cuanto a la participación de las compras internacionales dentro del total del sector, desde la CACE estimaron que representan aproximadamente el 6% del comercio electrónico global. No obstante, reconocieron que ese número podría ser más alto si se excluyen productos que no pueden adquirirse mediante servicio de courier. En rubros como indumentaria, según Sambucetti, esa participación probablemente supere los dos dígitos.

Un sector que consolida hábitos en un contexto adverso

El panorama general que deja el informe semestral de la CACE es el de un canal en plena expansión de hábitos y participación, pero condicionado por el estancamiento del consumo y la erosión inflacionaria. El comercio electrónico argentino demuestra resiliencia estructural: más compradores, más transacciones y mayor penetración dentro de las empresas. El desafío pendiente es que esa expansión en volumen se traduzca, en algún momento, en crecimiento real de la facturación.

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