El presidente Javier Milei inauguró las sesiones ordinarias en el Congreso Nacional con un discurso poco convencional, interrumpiendo en varias ocasiones para responder a la oposición. A pesar de que el estilo pudo haber eclipsado el contenido, su enfoque económico dejó claro cómo planea continuar su gestión. A la reforma laboral ya aprobada, se sumará la modificación del sistema tributario y aduanero, siendo la apertura comercial un aspecto fundamental en su estrategia.

Visión de un resurgimiento económico

Milei expresó: «Hoy estamos en las puertas de un gran resurgimiento económico», y aseguró que en la segunda parte de su mandato se comprometió a «defender con uñas y dientes el equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva» para erradicar la inflación. Resaltó que estas medidas permitirán reducir el riesgo país y, por ende, la tasa de interés en dólares, lo que a su vez facilitará una disminución en la tasa nominal en pesos.

El presidente argumentó que esto resultará en una mejor asignación de recursos, mayor acumulación de capital, incremento de la productividad, salarios más altos y una reducción de la pobreza. Además, la disminución del gasto público permitirá reducir tanto impuestos explícitos como implícitos, promoviendo así una mayor libertad económica y prosperidad.

Apertura comercial y crítica a empresarios

Para Milei, existen tres pilares fundamentales para el crecimiento: la desregulación de la economía, el capital humano y la apertura comercial. En este último aspecto, no dudó en criticar a ciertos empresarios, a quienes calificó de «ladrones» por sus prácticas comerciales. Cuestionó la relación entre el poder político y algunos sectores empresariales, planteando si alguien desea continuar con un modelo que beneficia a políticos corruptos y empresarios afines a costa del bienestar de los argentinos.

El presidente también se refirió a la defensa de la industria nacional subsidiada, a la que consideró cómplice del «saqueo a los argentinos». En su discurso, Milei planteó interrogantes sobre la lógica de pagar precios exorbitantes por productos nacionales en comparación con sus importaciones, lo que generó reacciones inmediatas en el recinto.

Reformas tributarias en la agenda

Milei reafirmó su intención de reducir la carga tributaria, argumentando que el sistema debe facilitar el crecimiento y no ser un mero instrumento de recaudación. En el ámbito internacional, confirmó su deseo de ratificar el acuerdo comercial con Estados Unidos y profundizar la integración con la Unión Europea, además de reformar el Código Aduanero.

Al concluir su intervención, el presidente delineó la dinámica parlamentaria para 2026, indicando que cada ministerio ha preparado diez verticales de cambio, lo que resultará en un flujo constante de proyectos a lo largo del año.