Andrés Zaied, presidente de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), analiza el rol de la logística en el e-commerce y cómo las plataformas digitales potencian el comercio exterior
Andrés Zaied destacó el crecimiento del comercio electrónico en Argentina, subrayando la logística como un elemento crucial para mejorar la experiencia del usuario. Además, reflexionó sobre cómo el e-commerce facilita la exportación de productos nacionales a mercados internacionales.
¿Qué es la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y cuál es su propósito?
La CACE es una comunidad que agrupa a más de 2000 socios en todo el país, con un enfoque federal. Su misión principal es fomentar el desarrollo del ecosistema del comercio electrónico en Argentina, promoviendo la colaboración entre empresas y compartiendo tanto desafíos como soluciones. Desde su creación, la CACE ha sido un espacio de encuentro para que sus miembros trabajen juntos en beneficio del sector.
En este contexto, la cámara promueve una filosofía comunitaria que busca ampliar el mercado. Al mejorar la experiencia del usuario, se espera que más personas se animen a realizar compras en línea, lo que genera un impacto positivo en todo el ecosistema. Eventos como el Hot Sale y el Cyber Monday, organizados por la CACE, han sido fundamentales para consolidar esta visión, convirtiéndose en referentes no solo en Argentina, sino también a nivel regional.
¿Cómo ves el rol de la logística en el crecimiento del e-commerce?
La logística es central en el comercio electrónico. A excepción de la venta de servicios, siempre hay un momento clave: transportar un producto desde su origen hasta el consumidor. Este proceso marca el inicio de la verdadera experiencia del cliente con el producto. Aunque se cuente con un excelente sitio web o una oferta atractiva, si la entrega no se realiza a tiempo, la percepción del usuario se ve afectada.
La pandemia evidenció la importancia de la logística. Durante ese periodo, el e-commerce enfrentó un crecimiento exponencial que puso a prueba la capacidad de adaptación de las empresas. Este desafío obligó a optimizar procesos e implementar soluciones tecnológicas para cumplir con las promesas de entrega. Actualmente, el reto es lograr una logística eficiente que satisfaga la creciente demanda de entregas rápidas, sin importar la ubicación geográfica.
¿Cuáles son los principales desafíos y tendencias en logística para el e-commerce?
La flexibilidad y la eficiencia son los objetivos primordiales de la logística contemporánea. Hoy en día, los consumidores exigen entregas más rápidas, y para cumplir con estas expectativas, muchas empresas están adoptando soluciones como almacenes urbanos, que permiten atender áreas específicas en tiempos reducidos. Sin embargo, esto requiere coordinar diversas áreas, desde tecnología y marketing hasta la gestión de inventarios, dado que el stock es limitado y su ubicación estratégica es clave para minimizar traslados innecesarios.
En cuanto a las tendencias, se observa un creciente interés por integrar tecnología avanzada para mejorar la experiencia del usuario. Por ejemplo, las plataformas de seguimiento en tiempo real, similares a las utilizadas por aplicaciones de entrega, ayudan a reducir la incertidumbre del cliente sobre el estado de su pedido. La logística también busca adaptarse al interior del país, donde el acceso rápido a productos sigue siendo un desafío pendiente.
¿Cómo impactan las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, en el comercio electrónico?
La llegada de tecnologías como la inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que interactuamos en el comercio electrónico. Actualmente, se están desarrollando agentes de IA diseñados para resolver las necesidades de los usuarios, actuando como vendedores expertos disponibles las 24 horas. Estos agentes no solo pueden procesar grandes volúmenes de datos, sino también interpretar consultas complejas utilizando lenguaje natural, lo que mejora la experiencia de compra.
La inteligencia artificial también permite la hiperpersonalización, adaptando las plataformas de e-commerce a los intereses y comportamientos de cada usuario. Este nivel de personalización hace que cada cliente se sienta único y atendido, reforzando la confianza en el canal digital. La implementación de estas herramientas no busca reemplazar el valor humano, sino potenciarlo, permitiendo que los equipos se concentren en otros aspectos que añaden valor.
¿Cuál es el vínculo entre el e-commerce y el comercio exterior?
El comercio electrónico y el comercio exterior están profundamente interrelacionados, ya que las plataformas digitales han facilitado el acceso a mercados internacionales tanto para importar como para exportar. Desde la CACE, valoramos la competencia porque entendemos que, cuantas más opciones existan, el principal beneficiado será el consumidor. Las recientes medidas que flexibilizan las importaciones de productos de hasta 400 dólares sin arancel, así como el aumento del límite anual, permiten ampliar la oferta para los usuarios y, al mismo tiempo, impulsan a las empresas a adaptarse, ser más eficientes y mejorar sus procesos.
En cuanto a las exportaciones, las plataformas de e-commerce han abierto una oportunidad única para que las economías regionales de Argentina lleguen a mercados donde sus productos no tienen competencia. Por ejemplo, alimentos o bienes culturales que son valorados en el exterior. Aunque exportar requiere planificación y conocimientos específicos, las herramientas tecnológicas facilitan el ingreso al comercio exterior. Este intercambio, donde tanto llegan productos como se exportan, no solo amplía las posibilidades para las empresas argentinas, sino que también consolida al e-commerce como un motor de desarrollo económico.
¿Qué proyecciones ves para el futuro del comercio electrónico?
El futuro del e-commerce se encuentra en la omnicanalidad bien entendida, donde los usuarios puedan moverse entre canales sin fricciones. También se prevé un crecimiento sostenido en los marketplaces y en el uso de tecnologías como el e-retail media, que permite personalizar la experiencia publicitaria en los sitios de venta. La hiperpersonalización será fundamental: cada cliente espera que su experiencia de compra sea única y refleje sus preferencias.
En última instancia, la clave seguirá siendo la empatía con el cliente. En una era dominada por la inteligencia artificial, el desafío será mantener el foco en las necesidades humanas, utilizando la tecnología como un aliado para ofrecer soluciones rápidas, eficientes y personalizadas. Este es el camino para consolidar un comercio electrónico inclusivo, que impacte positivamente en la vida cotidiana de las personas.
Enlace a la noticia 👉 Infobae
