Con el cierre de 2026 acercándose, las empresas argentinas ya comenzaron a delinear sus presupuestos para el año siguiente. En ese proceso, establecen supuestos clave sobre tipo de cambio, inflación, nivel de actividad, consumo, salarios y tasas de interés. Estos parámetros definen las proyecciones de ventas, costos, inversiones y necesidades de financiamiento que guiarán las decisiones del sector privado en los próximos meses. Las estimaciones surgen de un relevamiento realizado por la consultora Abeceb y presentan diferencias relevantes respecto del escenario oficial contenido en el Presupuesto 2027.
El tipo de cambio, por encima de las proyecciones oficiales
Uno de los puntos de mayor divergencia entre las expectativas empresariales y el escenario gubernamental es el tipo de cambio. Las compañías trabajan con un dólar mayorista de entre $1.900 y $1.950 para diciembre de 2027, cifra que se ubica aproximadamente un 5% por encima de los $1.847,60 contemplados en el Presupuesto oficial. Para el cierre de 2026, la estimación del sector privado se sitúa en torno a los $1.594.
El escenario base que manejan las empresas supone la continuidad del programa económico vigente, aunque reconoce la posibilidad de una mayor volatilidad financiera y cambiaria en un año marcado por el calendario electoral. A su vez, la estimación empresaria resulta inferior a la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que proyecta una cotización de $2.015,70 para el mismo periodo.
El análisis de Abeceb destaca que una mayor oferta estructural de divisas, proveniente de sectores como energía y minería, junto con la política de acumulación de reservas del Banco Central, podría contribuir a una relativa estabilización del tipo de cambio real. El crecimiento de las exportaciones, por su parte, podría reducir parcialmente la restricción externa que históricamente condicionó los ciclos de expansión de la economía argentina.
Inflación: convergencia entre el sector privado y el Gobierno
Las proyecciones de precios para 2026 y 2027
En materia de precios, las estimaciones privadas aparecen más alineadas con las oficiales. Las empresas proyectan una inflación ligeramente inferior al 30% para el cierre de 2026 y de aproximadamente 19% para 2027. El Presupuesto oficial, en tanto, contempla un 29% para fines de este año y un 18% para el siguiente. Los analistas relevados por el BCRA en el REM proyectan 30% y 20,5%, respectivamente.
Abeceb advierte que, si bien el proceso de desinflación continuará, persisten factores de inercia, mecanismos de indexación y una recomposición incompleta de precios relativos. Entre los elementos que podrían condicionar la trayectoria se destacan los ajustes pendientes en tarifas, combustibles, transporte y otros precios regulados, variables que seguirán siendo determinantes a la hora de evaluar la economía en 2027.
Actividad económica: las empresas, más cautas que el Gobierno
Crecimiento del PBI y consumo privado
La diferencia más notable entre las proyecciones privadas y las oficiales aparece en el nivel de actividad. Las compañías estiman que la economía crecerá alrededor de 2,6% durante 2026 y a un ritmo similar en 2027, sostenida por la continuidad de la desinflación, una recuperación gradual de los ingresos y el mayor dinamismo de los sectores exportadores. En contraste, el Gobierno proyecta una expansión del PBI de 3% este año y 4% en 2027, cifras considerablemente más optimistas.
El consumo privado crecería alrededor de 1,9% en 2026 y 2,9% el año siguiente. La recuperación estaría acompañada por una mejora del salario real cercana al 3% y una expansión gradual del crédito. Según el informe de Abeceb, el consumo masivo comienza a estabilizarse tras el fuerte ajuste en volúmenes, mientras que los bienes durables contarían con mayor espacio de expansión.
Una nueva geografía del consumo
La consultora anticipa también cambios en la distribución territorial de la demanda. Las regiones vinculadas a energía, minería y actividades exportadoras mostrarán mayor dinamismo, mientras que los grandes centros urbanos presentarán comportamientos más heterogéneos. El canal digital continuará ganando participación y crecerá muy por encima de los canales tradicionales. En ese contexto, Abeceb señala que, para evaluar correctamente la economía en 2027, las compañías deberán elaborar presupuestos más segmentados por producto, territorio, canal y momento de compra.
Comercio exterior y tasas de interés
Exportaciones e importaciones
En el frente externo, las empresas esperan que las exportaciones aumenten 8% en 2026 y un 5% adicional durante 2027. Las importaciones caerían 0,5% este año y crecerían 5,6% el siguiente, acompañando la recuperación de la actividad. El escenario oficial proyecta exportaciones por u$s124.801 millones e importaciones por u$s107.850 millones para 2026, y ventas externas por u$s133.984 millones y compras por u$s118.424 millones para 2027, con un saldo favorable de u$s15.560 millones en la balanza de bienes y servicios.
La trayectoria de las tasas de interés
En cuanto a las tasas de interés, Abeceb estima que la BADLAR podría ubicarse alrededor del 20% hacia fines de 2026 y continuar descendiendo a lo largo de 2027. Sin embargo, las tasas activas bajarían más lentamente debido al riesgo crediticio, la morosidad y los márgenes de intermediación. El calendario electoral vuelve a aparecer como un factor de riesgo: una mayor búsqueda de cobertura por parte de empresas e inversores podría generar episodios de volatilidad y dificultar una reducción sostenida de los costos de financiamiento.
A pesar de esa incertidumbre, la consultora considera que el programa financiero previsto para 2026 y 2027, junto con los elevados niveles de rollover, reduce de manera significativa el riesgo de refinanciamiento del Tesoro. Este esquema otorgaría cierto margen de previsibilidad para que las empresas terminen de definir sus estrategias frente a la economía en 2027, un año que combina oportunidades sectoriales con desafíos macroeconómicos y políticos de primera magnitud.
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