jueves 26 febrero 2026

El dólar oficial se estableció en $1.399 la semana pasada, en un contexto de calma cambiaria inusual. Juan Carlos De Pablo, un economista cercano a Javier Milei, analizó este fenómeno y ofreció una perspectiva contraria a la de muchos de sus colegas. Según De Pablo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) no está comprando reservas para mantener el tipo de cambio, sino para prevenir una caída más abrupta.

La función del BCRA en el mercado cambiario

En una entrevista radial, De Pablo explicó que la principal razón detrás de la compra de reservas por parte del BCRA es evitar caídas mayores en el valor del dólar. A su juicio, la entidad monetaria actúa como un dique de contención ante una oferta abundante de divisas que presiona a la baja el precio del dólar.

Factores detrás de la oferta de divisas

El economista identificó tres factores que contribuyen a esta abundancia de dólares. El primero es la liquidación de exportaciones, que históricamente ha inyectado divisas al sistema. El segundo es la llegada de inversores que aportan capital al país. Por último, De Pablo destacó un nuevo componente: la participación de las provincias a través de la emisión de bonos dollar-linked. Esto ha incrementado la emisión de bonos ajustados por el tipo de cambio oficial.

El enigma inflacionario

Al ser consultado sobre si un dólar bajo ayuda al gobierno a controlar la inflación, De Pablo fue cauteloso. Afirmó que, aunque no parece ser un gran aliado, es uno de los resultados que se observan. La persistencia de una alta tasa de inflación, a pesar de que el gobierno sostiene que no hay emisión monetaria y que el dólar está bajando, plantea un interrogante complicado. «¿Por qué tenemos una tasa de inflación de dos y medio, dos ocho, dos nueve?», se preguntó, utilizando una analogía con la serie Dr. House.

Estancamiento de la actividad económica

Respecto al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que ha mostrado un valor cercano a cero en los últimos cinco meses, De Pablo reconoció el estancamiento y la heterogeneidad del sector productivo. Aconsejó que la ansiedad de los empresarios debe canalizarse en acciones concretas. «No hay que esperar a que lleguen los que saben en las próximas elecciones», enfatizó.

Para De Pablo, la economía no puede ser analizada solo desde grandes sectores o regiones. «Los sectores no existen, las regiones no existen, los mercados no existen. Existen los seres humanos comprando y vendiendo y tomando decisiones todos los días», concluyó.