El dólar oficial ha experimentado una leve disminución este 4 de diciembre, en el contexto de lo que se ha denominado «pax cambiaria» en el cierre del año.
Actualmente, el tipo de cambio se sitúa en $1.448, lo que representa una caída de $2 respecto al día anterior. Este valor se encuentra a un 4.3% del límite superior de la banda cambiaria establecida por el Banco Central (BCRA), que se encuentra en $1.513.
En el mercado minorista, el dólar en el Banco Nación se ofrece a $1.475, con una caída de $5 en comparación con la jornada anterior. El promedio de cotización en los bancos, según el BCRA, es de $1.474,45.
Los dólares financieros y su comportamiento
En cuanto a los dólares financieros, el Contado con Liquidación (CCL) ha retrocedido un 0.2%, alcanzando los $1.506,63, mientras que el dólar MEP ha caído un 0.5% a $1.463,01. Por su parte, el dólar blue se encuentra en $1.440, y el dólar cripto se mueve en torno a los $1.503,57.
En el segmento de futuros, se han observado caídas generalizadas, y se prevé que el dólar mayorista cierre el año en $1.461,5.
Perspectivas del mercado cambiario
De acuerdo con un informe de la consultora LCG, el mercado anticipa que las bandas cambiarias se mantendrán en el corto plazo. Esta interpretación se basa en los contratos de dólar futuro, donde se estima una tasa de depreciación implícita del 2.1% mensual para los próximos tres meses, proyectando que las bandas podrían extenderse hasta marzo de 2026.
Sin embargo, la dinámica del mercado cambiario se ve afectada por una oferta de divisas más limitada. En noviembre, la liquidación de divisas por parte de exportadores de granos y oleaginosas fue de apenas u$s760 millones, lo que representa una caída del 62% interanual y del 32% en comparación con octubre.
Impacto de la baja de tasas en el mercado
El enfoque del mercado ha cambiado, dejando de lado el dólar y centrándose en las tasas de interés. Las tasas que ofrecen los bancos, los fondos comunes de inversión (FCI), las billeteras digitales y otras colocaciones en pesos han caído drásticamente en las últimas semanas. Actualmente, los rendimientos de estas inversiones se sitúan por debajo del 2% mensual, mientras que la inflación se mantiene apenas por encima de ese nivel, lo que implica que los retornos son negativos en términos reales.
Este escenario plantea preocupaciones sobre el impacto que podría tener en la cotización del dólar. Los inversores que optan por estas colocaciones están perdiendo poder adquisitivo en pesos y, si el tipo de cambio oficial se acelera en un mes con mayor demanda estacional, también corren el riesgo de perder en dólares.
Por lo tanto, se advierte que esta combinación de factores podría generar una presión adicional sobre el dólar, aunque se reconoce que el mercado está mejor abastecido de divisas en comparación con el periodo anterior a las elecciones, gracias a ingresos por colocaciones de deuda en dólares realizadas por empresas y provincias.