Dos normas publicadas en el Boletín Oficial habilitan el monitoreo remoto aduanero y el uso de blockchain en distribución de órganos reduciendo fricciones en cadenas sensibles al tiempo
El Gobierno argentino ha dado un paso significativo en la modernización de sus procesos logísticos mediante la publicación de dos nuevas normas que buscan reemplazar el control físico por mecanismos digitales. Estas iniciativas son parte de un esfuerzo más amplio por mejorar la eficiencia en las cadenas de suministro, donde el tiempo y la precisión son esenciales.
Implementación de mecanismos digitales
Una de las normas establece el monitoreo remoto de las exportaciones en planta, mientras que la otra introduce la firma electrónica y la tecnología blockchain en la distribución de órganos y tejidos para trasplante. Ambas regulaciones buscan optimizar la logística en Argentina, promoviendo una menor intervención física y una mayor trazabilidad.
La Resolución General 5861/2026 de la Dirección General de Aduanas, publicada el 10 de junio de 2026, establece los lineamientos operativos para el procedimiento denominado Exportación Monitoreada. Esta norma complementa regímenes anteriores que ya permitían la fiscalización a distancia de las cargas de exportación, proporcionando ahora instrucciones específicas para los operadores.
El nuevo esquema permite que el servicio aduanero realice el control de exportaciones sin necesidad de presencia física en el establecimiento. Los operadores que deseen adherir a este sistema deberán cumplir con requisitos específicos y tendrán acceso a un micrositio oficial con manuales actualizados.
Impacto logístico y beneficios
Desde una perspectiva logística, la implementación de estas normas promete reducir el tiempo de espera en el despacho y mejorar la previsibilidad en la programación de embarques. Esto es especialmente relevante para sectores que manejan productos perecederos o que operan bajo modelos just-in-time, donde la reducción de fricciones en la salida de mercancías puede tener un impacto significativo en los costos y la eficiencia operativa.
Además, la normativa facilita la comunicación entre exportadores y el organismo de control, permitiendo que el monitoreo se realice a través de sistemas previamente validados, lo que minimiza la variabilidad operativa y permite una planificación más precisa de las ventanas de despacho.
Trazabilidad en la logística sanitaria
En un contexto paralelo, el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante aprobó la Resolución 199/2026, que permite la firma electrónica en todos los procesos del sistema SINTRA, el cual centraliza la gestión de procuración y trasplante en el país. Esta norma incorpora blockchain para garantizar la trazabilidad y la inalterabilidad de los actos registrados.
El modelo de firma abarca diversas etapas, desde la inscripción en lista de espera hasta la distribución de órganos y tejidos, así como la logística y los trámites administrativos. La implementación de la cadena de bloques permite una validación instantánea y una fiscalización automática en tiempo real, asegurando así la supervisión jurisdiccional.
Conclusión
Ambas normas reflejan una tendencia hacia la digitalización y la mejora de los procesos logísticos en Argentina. La exportación monitoreada y la distribución de órganos mediante blockchain son soluciones que, aunque abordan problemas diferentes, comparten el objetivo común de optimizar el control y la eficiencia sin requerir presencia física. A medida que estas prácticas se implementen, se espera que el impacto en los costos logísticos y los tiempos de ciclo sea cada vez más significativo.
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