jueves 25 junio 2026

El sendero de baja de tasas de la Fed de EEUU cambió el contexto para los activos argentinos, que venían de marcar precios récord. El S&P Merval perdió 4% y el riesgo país subió a 663 puntos

Los activos argentinos operan con volatilidad sobre el cierre del año.

Con el cierre del ejercicio anual a la vista, que ha dejado ganancias sin precedentes, el mercado bursátil argentino continúa en una fase de ajuste. Este jueves, las acciones y bonos locales se mantuvieron en terreno negativo, reflejando una lógica toma de utilidades tras los recientes máximos históricos, en un contexto global que se ha vuelto más incierto.

El S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires experimentó una caída del 4%, situándose en 2.419.894 puntos. A pesar de esta caída, el índice mantiene un incremento del 7,2% en pesos y del 2,9% en dólares durante diciembre, según la paridad del “contado con liquidación” implícita en los ADR argentinos que se negocian en Wall Street. En el ámbito internacional, la mayoría de las acciones argentinas también mostraron descensos, con Telecom liderando las pérdidas con un -4,1%.

Esta semana, el S&P Merval alcanzó un valor máximo histórico nominal de 2.680.484 unidades, superando los 2.300 puntos en términos de dólares en la operativa intradiaria.

En cuanto a los bonos soberanos en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), se registró una disminución promedio del 0,9% en pesos, siendo las emisiones dolarizadas las más afectadas. El riesgo país de JP Morgan aumentó en nueve unidades, alcanzando los 663 puntos básicos. Según el agente de compensación y liquidación Cohen, estos instrumentos presentan una Tasa Interna de Retorno promedio del 10,8% y paridades de 72,4%.

En el contexto internacional, los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años operaron en su nivel más alto desde mayo, un día después de que la Reserva Federal anunció que moderará el ritmo de recortes de tasas de interés, lo que ha impactado en los mercados. La rentabilidad del Treasury a 10 años alcanzó el 4,57% anual.

“En este contexto externo, los activos domésticos también están tomando un respiro tras las rápidas subidas acumuladas, aunque se debe evaluar la duración de este descanso, ya que hasta ahora estos momentos de calma han sido efímeros ante las renovadas apuestas de los inversores”, comentó el economista Gustavo Ber.

El optimismo de los operadores sigue presente, a pesar de los crecientes ruidos en Brasil, donde muchos observan rebalanceos de carteras que continúan favoreciendo la dinámica local, impulsados por la confianza en los progresos macroeconómicos y la expectativa de una agenda económica y de reformas significativa para el próximo año.

Las recientes alzas en el tipo de cambio son vistas como un fenómeno estacional relacionado con la oferta y demanda, y se espera que este efecto sea transitorio. Las medidas del Gobierno y los flujos de divisas de sectores clave ofrecen un panorama optimista para la estabilidad cambiaria en el corto plazo, según la economista Jefa de MM Investments, Yanina Skiba.

Las políticas ortodoxas implementadas por el presidente libertario Javier Milei han logrado controlar una fuerte escalada inflacionaria y equilibrar las cuentas públicas, creando un ambiente positivo para el mercado.

Freno para la devaluación del real

El real brasileño se recuperó este jueves desde mínimos históricos, tras una intervención récord del Banco Central de Brasil para estabilizar la tasa de cambio en un contexto de agitación financiera, caracterizado por fuertes salidas de capitales y crecientes dudas sobre la política fiscal.

El real se apreció un 2% respecto al dólar, alcanzando 6,15 reales por unidad, después de que el Banco Central vendiera USD 8.000 millones en dos subastas en 48 horas, la intervención más grande desde que la moneda local comenzó a flotar en 1999. El dólar en Brasil alcanzó un récord de 6,30 reales.

El presidente del Banco Central, Roberto Campos Neto, indicó que las salidas de capitales de Brasil han alcanzado niveles históricos, con empresas enviando dividendos superiores al promedio al exterior y ciudadanos contribuyendo a las salidas.

En medio de un déficit fiscal monumental del 10% del PBI, el Gobierno de Lula da Silva reveló un plan para aumentar impuestos sobre dividendos y a las personas con altos ingresos, buscando expandir las exenciones tributarias para la clase media, lo que ha generado desconfianza en el mercado.

“El mercado aún no tiene claridad sobre los recortes de gastos del Gobierno”, comentó Lucelia Freitas, especialista en tipo de cambio en Manchester Investors. “Mientras no tengamos una definición precisa sobre cuántos de esos recortes se realizarán, el debilitamiento del real continuará”, concluyó.

“El dólar en Brasil ha escalado un 27%, siendo la mitad de este aumento en los últimos 90 días, lo que refleja un mercado insatisfecho con la administración de Lula”, señalaron analistas de Rava Bursátil.

Enlace a la noticia 👉 Infobae