El Gobierno argentino está considerando la posibilidad de emitir bonos para obras públicas con el objetivo de saldar deudas pendientes con las constructoras. Esta información fue confirmada por empresas del sector a medios locales. La estrategia incluiría tanto contratos recientes como obras públicas que no han sido pagadas desde 2023. Según fuentes del sector, «ya se ha recaudado más de $6 billones en impuestos con asignación específica».

Contexto de la situación económica

La caída en la recaudación fiscal ha complicado la situación financiera del Ministerio de Economía. Los ingresos han disminuido durante siete meses consecutivos, y en febrero se registró una caída superior al 7% en términos reales en comparación con el año anterior. Ante esta situación, el Gobierno ha tenido que implementar ajustes, afectando casi todos los rubros del gasto, salvo los intereses de la deuda.

Movilización de la obra pública

En medio de un enfriamiento económico, algunos sectores dentro de la Casa Rosada están buscando reactivar la obra pública, ejecutando partidas desde la administración central para ciertos proyectos y transfiriendo fondos a las provincias para otros. Sin embargo, persiste un problema: los contratistas aún no han recibido los certificados de pago correspondientes a obras iniciadas en la administración anterior y algunas que comenzaron durante el gobierno actual.

Detalles sobre los bonos

Las empresas constructoras han señalado que el Gobierno está considerando un bono para las deudas, aunque aún no se ha definido si este será aplicable a todos los organismos o solo a algunos, ni qué periodo abarcará la deuda. Las características del instrumento financiero también siguen sin ser claras.

Recaudación y su uso

Es importante destacar que gran parte del dinero destinado a las obras ya ha sido recaudado a través de tributos específicos. Según el Instituto Argentina Grande, entre finales de 2023 y principios de 2026, se acumularon aproximadamente $6 billones que deberían haberse utilizado para infraestructura. De esta suma, $3 billones provienen del impuesto a los combustibles líquidos y otros $3 billones del Impuesto PAIS, vigente durante 2024.

Impacto en el sector de la construcción

El sector de la construcción ha experimentado una caída del 25% entre finales de 2023 y mediados de 2024, resultando en la pérdida de cerca de 120,000 empleos que aún no se han recuperado. La falta de inversión en infraestructura pública ha sido identificada como una de las principales causas de esta caída. Además, el encarecimiento de los costos en dólares ha hecho que los proyectos de construcción sean menos atractivos para los inversores.

En resumen, el Gobierno está buscando alternativas para saldar deudas con las constructoras a través de bonos para obras públicas, en un contexto de caída de la recaudación y necesidad de reactivar la economía. Sin embargo, la falta de claridad sobre el mecanismo y las deudas pendientes plantea desafíos significativos para el sector.