lunes 19 octubre 2026

 

bolsas europeas

Bank of America (BofA) mantiene una postura marcadamente cautelosa respecto a las bolsas europeas y, a pesar de la relativa firmeza que muestran los principales indices del continente, no encuentra argumentos para cambiar su diagnostico. En su informe de estrategia mas reciente, el banco proyecta que el indice Stoxx 600 retroceda hasta los 580 puntos hacia el segundo trimestre de 2027, lo que equivaldria a un ajuste de aproximadamente el 10% frente a los niveles de cotizacion actuales. La advertencia no es menor: el banco sostiene que el mercado esta ignorando una acumulacion de riesgos que, tarde o temprano, terminara reflejandose en las valuaciones.

Los estrategas Sebastian Raedler y Thomas Pearce son contundentes en su evaluacion: “Seguimos siendo negativos con la renta variable europea”. La insistencia en este diagnostico responde a una lectura clara del contexto global, en la que confluyen el alza en los costos de financiamiento, la presion sobre los margenes corporativos y un escepticismo creciente en torno al gran motor de los mercados durante el ultimo ano: el ciclo de inversion en inteligencia artificial.

Los mercados ignoran senales que ya aparecen en otros activos

Uno de los argumentos centrales de BofA es que distintos segmentos de los mercados financieros ya comenzaron a exigir una mayor prima por el riesgo asumido, mientras que ese movimiento apenas se traslado a las bolsas europeas. El banco senala, por ejemplo, el repunte en los diferenciales de la deuda soberana francesa, el fuerte aumento en las primas del credito estadounidense de menor calidad y la presion que enfrentan las companias mas endeudadas vinculadas al ecosistema de la inteligencia artificial. Sin embargo, las primas de riesgo de la renta variable se mantienen cerca de minimos historicos recientes.

Si bien los mercados bursatiles sufrieron una contraccion en sus multiples de valuacion, con el PER global cayendo de 20,5 a 17,5 veces y el europeo de 15,8 a 13,8 veces, BofA advierte que esta baja responde exclusivamente al incremento en los rendimientos reales de los bonos. En otras palabras, las acciones absorbieron el impacto del costo del dinero, pero aun no incorporaron la correccion pendiente derivada de un mayor riesgo de mercado. Si ese riesgo termina trasladandose tambien a la renta variable, habria margen para nuevas caidas incluso con multiples ya moderados.

El banco considera paradojico que el Stoxx 600 cotice a menos de un 3% de sus maximos historicos en un contexto de crecientes dudas sobre la sostenibilidad del boom de la inteligencia artificial. Las solidas revisiones de beneficios lograron amortiguar hasta ahora el repunte en los rendimientos reales, pero ese escudo se debilitara si el escepticismo sobre la rentabilidad de las tecnologicas sigue escalando.

El ciclo de inversion en inteligencia artificial, bajo la lupa

Una magnitud historica que genera preguntas sobre su rentabilidad

El segundo gran argumento de Bank of America reside en la creciente fragilidad del ciclo de inversion en inteligencia artificial. Las proyecciones de gasto de capital a doce meses de los principales hiperescaladores estadounidenses, entre ellos Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle, se dispararon desde unos 330.000 millones de dolares a comienzos de 2025 hasta aproximadamente un billon de dolares, cifra equivalente al 3% del PBI de Estados Unidos.

La magnitud de esta transformacion supera en intensidad inversora a grandes ciclos historicos como el boom ferroviario del siglo XIX o la burbuja tecnologica de los anos noventa. Aunque el auge de la inteligencia artificial impacto positivamente en el PBI global, en los balances empresariales y en el rally de las bolsas europeas y globales, BofA enciende las alarmas con una logica clasica de ciclos inversores: las ganancias extraordinarias iniciales atrajeron una ola masiva de capital que hoy amenaza con derivar en sobrecapacidad, mayor competencia y fuerte desgaste en los margenes de beneficio.

La ensenanza de episodios anteriores, sostiene el banco, es que lo que determina la sostenibilidad de los grandes ciclos de inversion no es el potencial transformador de la nueva tecnologia, sino la economia concreta de la nueva industria. BofA no cuestiona la capacidad de la inteligencia artificial para cambiar el mundo: lo que pone en duda es que la totalidad de las inversiones que se estan realizando pueda generar una rentabilidad suficiente para justificar su magnitud.

La guerra de precios en la industria de la IA presiona los margenes

Las primeras senales de alerta ya son visibles. La disputa por el dominio de la inteligencia artificial se recalento con la irrupcion de modelos chinos de pesos abiertos que ofrecen alta capacidad a costos muy reducidos. Como consecuencia directa, el precio medio de los tokens se hundio cerca de un 50% desde mediados de ano, presionando los margenes de toda la industria.

El argumento alcista frente a esta dinamica apela a la denominada paradoja de Jevons: cuando una tecnologia se abarata, su consumo aumenta de tal manera que el gasto total termina siendo mayor. Sin embargo, Bank of America no observa evidencia suficiente de que este fenomeno este ocurriendo en la escala necesaria. Segun datos de la firma Ramp AI, aunque el consumo de tokens no deja de crecer, el gasto total cayo levemente desde agosto precisamente porque los menores precios aplastaron el margen por unidad. Esta dificultad para monetizar en un contexto de competencia feroz es, para los analistas del banco, la antesala clasica del debilitamiento de un ciclo inversor.

El escenario que proyecta BofA para las bolsas europeas

En sintesis, Bank of America construye su vision negativa sobre las bolsas europeas sobre dos pilares que se refuerzan mutuamente. Por un lado, la divergencia entre las primas de riesgo exigidas en otros mercados y las valuaciones aun elevadas de la renta variable del continente. Por el otro, el riesgo concreto de que el ciclo de gasto en inteligencia artificial entre en una fase de ajuste que golpee los beneficios corporativos y, con ellos, la justificacion de los precios actuales.

El objetivo de 580 puntos para el Stoxx 600 hacia mediados de 2027 no es una proyeccion de catastrofe, pero si una advertencia de que el optimismo actual descansa sobre bases mas fragiles de lo que el consenso del mercado parece dispuesto a reconocer. Para los inversores con exposicion a las bolsas europeas, el mensaje del banco es claro: la calma de los indices no equivale a ausencia de riesgo, sino a un riesgo que todavia no fue correctamente incorporado en los precios.

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