El mercado argentino de automóviles 0 km atraviesa una transformación estructural que no tiene precedentes desde la consolidación del Mercosur en la década del noventa. De acuerdo con cifras de la Cámara de importadores y distribuidores oficiales de automóviles (CIDOA), en mayo de 2026 se patentaron 6.293 vehículos de marcas sin presencia fabril en el país, lo que equivalió al 15,4% del total de patentamientos del mes. El dato no es menor: durante la mayor parte de 2025, el bloque integrado por Argentina y Brasil concentró el 88% del mercado local. Ese equilibrio se está quebrando, y el comercio exterior de autopartes y unidades terminadas deberá procesar las consecuencias.
Tres décadas de complementación bilateral bajo presión
El esquema que moldeó la industria automotriz regional nació con el Mercosur en 1991. Desde entonces, Argentina y Brasil acordaron un mecanismo de reciprocidad que eliminó los aranceles de importación entre ambos países para el sector automotriz, al tiempo que mantuvieron un arancel del 35% para los vehículos provenientes de terceros mercados —los denominados orígenes extra zona—. Esa arquitectura impulsó durante décadas una división de roles: Argentina especializó su producción en automóviles de gama media y pickups con chasis, mientras Brasil se concentró en los segmentos compactos y las pickups medianas. El resultado fue que los autos de menor precio disponibles en el mercado local provienen mayoritariamente de plantas brasileñas, comercializados por las propias filiales de las terminales. Entre los modelos de fabricación nacional que integran el segmento de mayor accesibilidad se encuentran el Fiat Cronos, el Peugeot 208, el Peugeot 2008 y el Chevrolet Tracker, según surge del relevamiento del mercado.
Cambios impositivos que alteraron el tablero competitivo
La erosión de la muralla arancelaria extra zona comenzó a acelerarse a partir de decisiones de política económica adoptadas por el Gobierno nacional. Entre las medidas de mayor impacto figuran la eliminación del impuesto PAIS y la derogación del impuesto interno que recaía especialmente sobre los vehículos importados desde fuera del bloque regional. Sin embargo, el factor más determinante fue la implementación de un programa de incentivo a la importación de vehículos híbridos y eléctricos, que habilitó el ingreso de hasta 50.000 unidades por año con exención del arancel del 35% correspondiente a los orígenes extra zona. Esa ventana fue aprovechada de manera inmediata por fabricantes asiáticos, que encontraron en el mercado argentino una oportunidad de posicionamiento a precios competitivos. El resultado se refleja con claridad en la composición actual de las marcas importadas: del total de 37 presentes en el segmento, 24 son de origen chino, 4 japonés, 3 alemán, 2 coreano, 2 sueco, 1 inglés y 1 italiano, según los registros de CIDOA.
BYD al frente de un pelotón mayoritariamente chino
El análisis de las diez marcas importadas con mayor volumen de ventas en mayo de 2026 revela una concentración significativa: siete son de origen chino, dos de Corea del Sur y una de Alemania, de acuerdo con los datos de CIDOA. Al interior de ese grupo, BYD lideró con 1.701 unidades patentadas, representando el 27,03% del total del segmento importado. Le siguieron BAIC con 669 unidades (10,63%) y Chery con 573 unidades (9,11%). Entre las marcas coreanas, Hyundai registró 523 unidades (8,31%) y Kia 320 unidades (5,09%). Haval sumó 350 unidades (5,56%), mientras que BMW, la única marca europea en el grupo de las diez más vendidas, comercializó 344 unidades, equivalentes al 5,47% del segmento. La irrupción de BYD como líder absoluto del segmento importado resulta particularmente significativa para los operadores del sector, dado que la marca china combina una estrategia de precios agresiva con una gama que cubre desde vehículos eléctricos puros hasta híbridos enchufables.
Implicancias para el comercio exterior de vehículos y autopartes
Para los importadores, despachantes y operadores de comercio exterior que trabajan con el sector automotriz, la reconfiguración del mercado abre interrogantes concretos. La sostenibilidad del programa de exención arancelaria para híbridos y eléctricos, la evolución del tipo de cambio y la eventual revisión de los acuerdos intrazona del Mercosur son variables que condicionarán el flujo de importaciones en el mediano plazo. A su vez, el crecimiento sostenido de las marcas asiáticas presiona sobre la cadena de valor local: desde las terminales con producción en Argentina hasta los proveedores de autopartes que abastecen a las plantas nacionales. La participación del segmento importado no solo refleja un cambio en las preferencias del consumidor; también señala una transformación en la lógica de abastecimiento del mercado que el ecosistema de comercio exterior deberá monitorear con atención en los próximos meses.