miércoles 01 julio 2026

El gobierno nacional avanza en una politica pesquera concreta orientada a fortalecer la presencia argentina sobre el calamar Illex argentinus dentro de la Zona Economica Exclusiva Argentina (ZEEA). La medida combina soberania maritima, empleo genuino y aprovechamiento racional del recurso bajo criterio cientifico, antes de que las especies migren hacia aguas internacionales donde operan flotas extranjeras sin restriccion efectiva.

El punto de partida: un sobrevuelo que cambio la mirada institucional

A comienzos de enero de 2026, el subsecretario de Recursos Acuaticos y Pesca de la Nacion, Juan Antonio Lopez Cazorla, realizo un sobrevuelo del limite exterior del Mar Argentino junto al Comando Conjunto Maritimo y el Centro de Control de Trafico Maritimo de la Prefectura Naval Argentina. Lo que observo desde el aire resulto determinante: una concentracion masiva de buques extranjeros operando en el filo de la milla 200, capturando el mismo recurso que la flota nacional no alcanzaba a aprovechar dentro de su propia jurisdiccion.

De esa lectura surgieron dos decisiones de alto impacto. La primera fue la Disposicion SSRAyP N 20/2026, orientada a reducir margenes de ambiguedad frente a embarcaciones extranjeras con comportamiento compatible con operaciones de pesca sobre aguas argentinas. La segunda fue la apertura de un nuevo registro para incorporar buques poteros de bandera nacional, con mayor presencia efectiva y mayor capacidad de captura dentro de la ZEEA.

Una politica basada en ciencia, soberania y trabajo

El eje central de la iniciativa es claro: ampliar la cantidad de operadores nacionales sin modificar el techo biologico de extraccion. El calamar argentino es una especie de ciclo de vida anual, con dinamica poblacional particular que obliga a administrar la pesqueria campana por campana, con seguimiento continuo del reclutamiento, cierres preventivos y preservacion de tasas de escape reproductivo. El INIDEP mantiene el control tecnico sobre esos parametros y sus recomendaciones son el limite irreductible de toda autorizacion.

En terminos concretos, si se incorporan nuevas unidades poteras, la cantidad total disponible de calamar no cambia, pero la porcion que captura la flota argentina dentro de su jurisdiccion aumenta. Lo que antes se perdia hacia aguas adyacentes comienza a aprovecharse dentro del espacio maritimo propio, donde el Estado puede ejercer control real sobre permisos, descargas, trazabilidad, tripulaciones y cumplimiento normativo.

La presion extranjera sobre el recurso es concreta y verificable

Los datos tecnicos son contundentes. En 2026, en el area adyacente a la ZEEA fueron relevados 338 buques poteros extranjeros y 146 arrastreros orientados parcialmente al calamar. A esa presion se suman 105 poteros operando en el area de Malvinas bajo licencias ilegales. Frente a esa escala, la flota potera nacional activa fue de apenas 84 unidades.

Ese contraste define el problema de fondo. El calamar que Argentina no captura dentro de su zona exclusiva migra hacia la milla 201 y queda expuesto a esas flotas sin posibilidad de regulacion nacional. Capturar una mayor proporcion del recurso dentro del espacio propio no es solo una decision economica: es un ejercicio directo de soberania pesquera y una reduccion concreta de la transferencia de renta biologica hacia operadores extranjeros.

Empleo, valor agregado y marco legal

La decision se apoya en el mandato del articulo 1 de la Ley Federal de Pesca 24.922, que ordena fomentar la pesca maritima bajo aprovechamiento racional, proteger los intereses nacionales, promover valor agregado y generar el mayor empleo posible de mano de obra argentina. Bajo esa norma, la administracion pesquera encontro una linea de accion coherente.

Cada buque potero que se incorpora al registro nacional puede demandar entre 30 y 40 tripulantes embarcados. En una hipotesis de 18 nuevas unidades, el impacto estimado ronda entre 540 y 720 puestos directos a bordo, con salarios formales entre los mas altos de la actividad pesquera. A eso se suma el movimiento economico en puertos, logistica, provision de insumos e industria en tierra vinculada al procesamiento y exportacion del calamar.

Una cadena con impacto economico, laboral y geopolitico

El calamar es un recurso estrategico en multiples dimensiones. Su valor exportador es alto, su demanda internacional es sostenida y su ciclo biologico lo convierte en un bien que debe aprovecharse en el momento preciso. La politica que impulsa la subsecretaria busca articular esas tres dimensiones: capturar mas dentro de la ZEEA, generar mas trabajo genuino en Argentina y proyectar un perfil exportador nacional mas solido sobre un recurso que hoy el pais comparte de hecho con flotas que operan sin restriccion a metros de su limite maritimo.

El trabajo conjunto del subsecretario Lopez Cazorla, el director nacional Arturo Idoyaga Molina y el Consejo Federal Pesquero permitio encuadrar la iniciativa dentro del marco juridico vigente y avanzar con una arquitectura de gestion que mantiene el control cientifico como premisa no negociable. La expansion de la flota potera nacional no implica sobre explotacion: implica ocupar productivamente un espacio que de otro modo queda a disposicion de quienes no tienen ninguna obligacion de cuidarlo.

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