Desregulación en Argentina para servicios e innovación
El sector de servicios en Argentina ha mostrado una notable capacidad de adaptación ante los desafíos económicos y estructurales que enfrenta el país. Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción del Ministerio de Economía, destacó esta resiliencia durante el webinar titulado «Potenciando el Sector Externo: El Rol del Comercio de Servicios en la Región», que tuvo lugar el 23 de enero de 2025. En su intervención, Lavigne subrayó tanto las oportunidades como los desafíos que enfrenta la industria del conocimiento, enfatizando su papel crucial en el desarrollo económico y la integración global de Argentina.
«A pesar del desorden macroeconómico y la inestabilidad del país, el sector de servicios ha logrado mantenerse firme», afirmó Lavigne. Sin embargo, los resultados en términos de exportaciones han sido variados. En 2024, las exportaciones de servicios basados en el conocimiento crecieron un 15%, alcanzando aproximadamente 9.000 millones de dólares.
Uno de los activos más valiosos del sector es la calidad del talento argentino. «El nivel de inglés en Argentina es sobresaliente, el mejor de América Latina, y el acceso a la educación sigue siendo un pilar fundamental, especialmente en las universidades privadas, que han adaptado sus programas a las necesidades del sector», explicó Lavigne. Además, destacó que el marco legal implementado desde 2024 ha proporcionado una estabilidad relativa a esta industria, en un país que históricamente ha sido volátil económicamente.
IA, simplificación y visión global
De cara al futuro, Lavigne indicó que la inteligencia artificial (IA) se perfila como uno de los ejes centrales para el desarrollo del sector. «La combinación de talento, energía accesible y la ambición del gobierno posicionan a Argentina como un actor emergente a nivel global en este ámbito», comentó. No obstante, advirtió que el enfoque actual se centra en la desregulación económica, en contraposición a la tradición del país de aplicar políticas altamente reguladoras.
El sector de servicios no solo debe crecer en un entorno globalizado, sino también superar desafíos internos como el acceso limitado a bienes de capital, como computadoras y servidores, y la escasez de crédito. «Mientras que en otros países estos problemas están resueltos, en Argentina aún representan barreras significativas», señaló Lavigne.
La solución, según el funcionario, radica en crear condiciones favorables para el sector privado, eliminando obstáculos burocráticos y facilitando el acceso a financiamiento. «Nuestra estrategia es permitir que el sector privado lidere el crecimiento. El talento y los recursos ya están; solo necesitamos proporcionarles herramientas como acceso al crédito y simplificación de procesos», afirmó.
Además, Lavigne resaltó la importancia de un cambio cultural hacia una economía más abierta y competitiva. «Históricamente, Argentina ha sido una economía cerrada, pero las nuevas generaciones están promoviendo un enfoque más innovador y productivo. Pensarnos como parte de una economía global es clave para el desarrollo del sector», concluyó.
A pesar de los avances, persisten obstáculos como la informalidad laboral y las dificultades para exportar servicios debido a la brecha cambiaria. Sin embargo, Lavigne destacó que la incipiente estabilidad macroeconómica ya ha generado mejoras en el sector. «Argentina tiene la oportunidad de consolidarse como un referente en servicios basados en el conocimiento, pero debe continuar por el camino de la desregulación, la modernización y la apertura al mundo», finalizó.
El comercio de servicios en la región
Durante el evento, se discutieron los informes anuales del BID y la CEPAL sobre el comercio exterior en América Latina y el Caribe, con un enfoque especial en el papel de los servicios como motor de las exportaciones.
El BID destacó que el comercio mundial de servicios basados en el conocimiento (SBC) ha mantenido un crecimiento sostenido, con una tasa anual acumulativa del 7% entre 2013 y 2023, superando el comercio de bienes (2,3%) y el de servicios totales (4,9%). Este avance ha sido impulsado por la digitalización, la servicificación de la economía y cambios regulatorios favorables.
En el contexto de América Latina y el Caribe, Argentina se posiciona entre los principales exportadores de SBC, detrás de Brasil y México, junto a Costa Rica y Colombia. En la última década, las exportaciones de SBC de la región crecieron un 4,7% anual, superando el crecimiento de las exportaciones de bienes (2,9%) y el de los servicios totales (4,3%), aunque aún por debajo del promedio global. La oferta regional se concentra en servicios empresariales y TIC, pero con menor participación en investigación y desarrollo, lo que genera desafíos ante la automatización y el avance de la inteligencia artificial.
Según el BID, la competitividad de las exportaciones de SBC en la región está determinada por factores como el nivel educativo, la calidad del régimen regulatorio, la infraestructura digital, las disposiciones sobre servicios en acuerdos comerciales y la suscripción de convenios de doble imposición.
La CEPAL también demostró que, en 2024, las exportaciones regionales de servicios crecieron a una tasa de dos dígitos por cuarto año consecutivo. A pesar del significativo crecimiento de las exportaciones de servicios en la región, estas todavía representan una proporción menor del comercio total en comparación con el promedio mundial. En su informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, 2024: Reconfiguración del comercio mundial y opciones para la recuperación regional, la CEPAL señaló a los servicios modernos, en particular los sectores tecnológicos, como áreas clave para impulsar el desarrollo sostenible en la región.
En este contexto, el BID y la CEPAL coincidieron en la relevancia del comercio de servicios y en la necesidad de implementar políticas estratégicas que fortalezcan la infraestructura digital, protejan la propiedad intelectual y fomenten el desarrollo del capital humano, con el fin de maximizar el potencial de estos servicios basados en conocimiento. Además, propusieron promover la colaboración entre los países de la región para impulsar el comercio digital, apoyar programas de capacitación y facilitar el intercambio de mejores prácticas.
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