martes 08 septiembre 2026

Los industriales piden iguales condiciones y esperan un aluvión externo. Muchos funcionarios los señalan por la queja permanente y la falta de inversión

Paolo Rocca, de Techint; el presidente Javier Milei; y Daniel Funes de Rioja, titular de la UIA

El reclamo con un tono futbolístico se ha generalizado entre los empresarios, especialmente los industriales. La Unión Industrial Argentina (UIA), junto a grandes empresas como Techint y otros sectores agrupados en el Grupo de los 6, exigen que se “nivelen la cancha” para poder competir y hacer negocios de manera equitativa.

Incluso el Gobierno de Javier Milei ha adoptado este concepto, posiblemente para apaciguar los reclamos o para confrontar con ellos. Mientras tanto, se promete una apertura total de la economía, aunque los plazos concretos aún son inciertos.

“Vamos a quemar por completo el código aduanero”, afirmó una alta fuente del Gobierno a Infobae, utilizando esta metáfora para describir el nivel de apertura que se pretende para que “entre al país todo lo que tenga que entrar”. Este enfoque, que se alinea con la ideología libertaria, se vuelve cada vez más relevante en el contexto actual, donde la tensión entre el Gobierno y los empresarios se intensifica. El ministro Luis “Toto” Caputo, por su parte, aún no ha recibido a la UIA, a pesar de las promesas. En lugar de nivelar la cancha, el Gobierno parece estar más enfocado en marcarles la cancha a los empresarios, siguiendo con las metáforas futbolísticas.

Contrapunto

Recientemente, José Luis Espert, diputado oficialista, se refirió a los reclamos de los industriales en un posteo en X: “Caraduras. Siempre lo mismo. Siempre les falta algo para competir. Pero cara de piedra para vendernos cosas caras y de mala calidad durante décadas y décadas de miseria espantosa, les sobra. Váyanse a cagar”. Este tipo de declaraciones son un clásico en el discurso político argentino, donde los funcionarios acusan a los empresarios de ser “llorones” y de no invertir lo suficiente.

El pedido de los empresarios se produce en un contexto marcado por la caída de las cotizaciones del dólar, la disminución de la inflación y el riesgo país, que también ha disminuido. Los empresarios sienten que se acerca un aluvión de inversiones externas y exigen condiciones equitativas para competir.

Rocca con Pablo Lavigne, esta semana en el seminario ProPymes, que organiza Techint

Uno de los que mejor ha expresado esta situación es Paolo Rocca, líder de Techint, el holding industrial más grande del país. En su reciente intervención en el evento ProPymes, destacó la importancia de un equilibrio fiscal, la reducción de la inflación y la necesidad de desregular la economía. “Vemos un progreso extraordinario”, afirmó, subrayando que el “gran desafío” es recuperar la competitividad.

“La cancha tiene que estar nivelada. Hoy podemos competir con Brasil, Norteamérica, Europa, pero no podemos competir con China porque juega otro partido, con una intervención del Estado en la economía enorme”, manifestó Rocca, quien ha estado liderando una “batalla cultural” para concientizar sobre la creciente presencia del acero chino en el mercado global.

Hoy podemos competir con Brasil, Norteamérica, Europa, pero no podemos competir con China porque juega otro partido, con una intervención del Estado en la economía enorme (Paolo Rocca)

El funcionario Pablo Lavigne, por su parte, argumentó que una economía cerrada perjudica al consumidor. “Vinimos a bajar el gasto y luego los impuestos”, enfatizó. Rocca, en tono de broma, hizo referencia al famoso “no hay plata” que ha caracterizado la era Milei, mientras recordaba los beneficios que reciben empresas como la suya en Europa.

“Hay sectores en los que la idea de igualar la cancha no existe: es una gran mentira, una frase linda para mantener la protección que tienen desde hace décadas. En otros rubros, si se abre la importación muy rápido puede verse muy afectados. Los responsables de ese contexto fueron los gobiernos que cerraron todo y no los dejaron innovar”, señalaron desde Casa Rosada. La promesa es de una apertura controlada. ¿Se cumplirá?

La cancha

El principal defensor de la “cancha nivelada” es Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA, quien en la 30 Conferencia Industrial de finales de noviembre, donde el Gobierno no estuvo presente, afirmó que no buscan privilegios, sino corregir distorsiones en el mercado.

“Queremos y podemos competir, pero en igualdad de condiciones”, dijo Funes, mientras que su vicepresidente, Martín Rappallini, fue más contundente: “No queremos protección, queremos que nos respeten”.

Federico Sturzenegger con Funes de Rioja, el martes pasado en la UIA

Ese mismo día, Caputo, quien ya había mencionado la necesidad de “nivelar la cancha” para los industriales, prometió una reunión que aún no se ha concretado. La semana pasada, Federico Sturzenegger, ministro desregulador, sí visitó la UIA.

“Hay muchos empresarios que son momias que están en la misma de siempre. ¿Se van a aggiornar o sólo quieren mantener privilegios? Javier fue a la UIA, los puteó a todos y aplaudieron de pie”, comentó un funcionario que pidió permanecer en el anonimato.

Condiciones competitivas

“Nivelar la cancha es igual a recuperar condiciones competitivas. Argentina tiene una economía extremadamente cerrada, la más cerrada de Latinoamérica. El país tiene que exportar e importar más. Es inexorable”, expresó Marcelo Elizondo, presidente del comité argentino de la International Chamber of Commerce (ICC).

La Argentina tiene una economía extremadamente cerrada, la más cerrada de Latinoamérica (Marcelo Elizondo)

Elizondo destacó que la relación entre importaciones y el PIB local es del 14%, mientras que el promedio de la región es del 27% y el del mundo, del 30%. “Las empresas tienen que ser más competitivas e invertir; y el Gobierno y las provincias deben reducir la presión impositiva y seguir sacando regulaciones burocráticas”, concluyó.

Enlace a la noticia 👉 Infobae