Reacción de los mercados
El índice paneuropeo STOXX 600 incrementó su valor en un 1%, recuperándose de una caída del 0,9% que había sufrido el viernes anterior, cuando Trump había expresado su descontento con el ritmo de las negociaciones comerciales con Europa. La decisión de extender el plazo de los aranceles del 1 de junio al 9 de julio fue anunciada tras un diálogo con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, quien solicitó más tiempo para alcanzar un acuerdo.
Impulso en sectores específicos
Los sectores de defensa lideraron el crecimiento en el mercado europeo, con empresas como Rheinmetall y Leonardo reportando incrementos superiores al 3%. Además, el índice de aeroespacial y defensa creció un 1,7%, mientras que el sector de bienes y servicios industriales también mostró un aumento del 1,5%. Las acciones alemanas, particularmente en los sectores de defensa y automotriz, subieron un 1,7%, acercándose a máximos históricos.
Fortalecimiento del euro y la libra
En el contexto de esta tregua comercial, el euro alcanzó su nivel más alto en un mes frente al dólar, subiendo hasta un 0,55% y cotizando a 1,1418 dólares, la cifra más alta desde finales de abril. En su última cotización, el euro se situó en 1,1393 dólares, acumulando un 10% de ganancias en lo que va del año. Por su parte, la libra esterlina también mostró un avance, alcanzando niveles que no se veían desde febrero de 2022.
Impacto en los mercados asiáticos
En Asia, las acciones en China y Hong Kong cerraron a la baja, afectadas por la caída en el sector automotriz y las preocupaciones sobre una posible guerra de precios. El índice compuesto de Shanghái cayó un 0,1%, mientras que el índice CSI300 retrocedió un 0,6%. Sin embargo, en Japón, el Nikkei 225 logró un incremento del 1%, su mayor avance en casi dos semanas, tras el respaldo de Trump a la adquisición de U.S. Steel por parte de Nippon Steel.
Perspectivas futuras
Los recientes movimientos de Trump en su política comercial han recordado a los inversores la volatilidad del entorno económico. Muchos analistas advierten que la incertidumbre podría llevar a una posible recesión en EE.UU. y una desaceleración global. La combinación de un aumento en la prima de riesgo para los activos estadounidenses y un enfoque más nacionalista en las políticas económicas podría resultar en una depreciación del dólar y un aumento en las tasas de interés.